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"No somos hackers, somos la conciencia de la Red"

Uno de los hackers del grupo Anonymous asegura que las acciones a favor de Wikileaks en la red son "una guerra de datos"

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'No es una guerra convencional como podéis entenderlo todos, esto se está conviertiendo en una guerra de datos. Tratamos de mantener Internet libre'. Las conexiones de Anonymous, el grupo de hackers que ha emprendido una batalla en la red contra las empresas que han retirado su apoyo a Wikileaks, se multiplican por la red, al tiempo que Twitter y Facebook tratan de salvar la cabeza.

Coldblood se ha convertido en una especie de portavoz improvisado ante la prensa británica del grupo de hackers que lleva toda la semana tirando las webs de muchas compañías e instituciones que han cedido a las presiones de Washington para desvincularse de la organización de Julian Assange.

Este jueves, en una entrevista con BBC Radio 4, explica cuáles son sus objetivos y su manera de actuar. 'La campaña no se ha acabado, aún sigue en marcha. Hay cada vez más gente que se une a nosotros. Anoche Visa se cayó durante un periodo. En los últimos años EEUU y la Unión Europea están tratando de limitar la libertad en Internet. No seguimos ninguna regla convencional, solo somos un grupo de gente que actúa ante cualquier idea que nos parezca buena'.

De momento, esas ideas pasaban por tumbar las webs de Visa, Mastercard, Paypal y la fiscalía sueca que quiere juzgar a Assange. Pero tal y como explica Coldblood, nos erán las últimas. Esta mañana, de acuerdo con la prensa británica, se han registrado ataques también en las webs del Gobierno sueco, la página personal de Sarah Palin y del líder republicano Joe Lieberman.  

Son tantas las preguntas alrededor de Anonymous que hasta han emitido un comunicado oficial diciendo que no son 'un grupo de hackers sino la conciencia viviente de la Red. Somos como un río'.

'Operation Payback es el nombre clave del esfuerzo de Anonymous para luchar contra aquellos que abusan de Internet. La operación se dirige contra aquellos que están empleando métodos injustos contra Wikileaks. Las compañías moralmente corruptas como Visa y MasterCard, entr otras, están enfrentándose a ataques no a su infraestructura, sino a sus páginas webs', dicen, según recoge The Guardian.

En la lista de webs amenazadas empiezan a entrar redes sociales como Twitter o Facebook, a las que Anonymous acusa de estar censurando a Wikileaks. En el caso de la primera, por haber eliminado supuestamente #wikileaks de sus trending topics (los temas de actualidad de los que habla la red). Twitter, que sí que ha cerrado las cuentas de @AnonOpsNet y @Op_Payback, se ha explicado esta mañana en un comunicado.

'Los trends de Twitter se generan automáticamente mediante un algoritmo que intenta identificar los temasde los que se está hablando ahora mismo en mayor proporción que antes. La lista de trends está diseñada para ayudar a la gente a descubrir cuáles son las noticiás de más rabiosa actualidad en todo el mundo, en tiempo real. La lista de trends captura los temas de los que más se habla ahora, no los que son más populares. Visto de otro modo, Twitter favorece la novedad por encima de la popularidad. (Como explicó BuzzFeed en un gran artículo e infografía a principios de esta semana)'. 

Es decir, que Wikileaks puede ser un tema muy popular en Twitter, pero no es lo más actual ahora mismo y por eso no aparece como uno de los temas estrella.

Mientras tanto, Facebook, que a su vez cerró el perfil de Anonymous, se vio obligado también a emitir una nota ante los rumores de que estuviera planenado también cancelar el perfil de Wikileaks: 'No hemos recibido ninguna petición oficial para desabilitar el perfil de Wikileaks, ni tampoco ninguna notificación de que los artículos que está posteando contengan algún tipo de contenido ilegal. Si lo hiciéramos, entonces revisaríamos el material siguiendo nuestras normas y estándares y lo cerraríamos si fuera necesario. Pero la mera existencia de un perfil de Wikileaks no implica ninguna violación de la ley, al igual que no cerramos otras páginas controvertidas como la de Raoul Moat o la que niega el Holocausto'.