Público
Público

Nueve muertos tras el choque entre un helicóptero y una avioneta sobre el río Hudson

Cuatro turistas italianos viajaban en el helicóptero | Se han recuperado cuatro cuerpos y se descarta que haya más supervivientes 

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los equipos de rescate han recuperado ya los cuerpos de cuatro de las nueve víctimas mortales que ha causado el choque de un pequeño avión con un helicóptero sobre el río Hudson, en Nueva York.

La Policía de Nueva York confirmó hoy a la cadena de televisión CNN la recuperación de un tercer cuerpo, que se suma a los dos previamente extraídos del agua. Radio Nacional informa que ya se ha rescatado una cuarta víctima.

Uno de los cuerpos se corresponde con el del menor que se sabía que viajaba junto a un adulto y el piloto en el avión siniestrado, según la misma fuente.

'Esta tragedia ha pasado de ser una misión de rescate a una misión de recuperación (de cuerpos)', lamentó el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, en una rueda de prensa en la que detalló que cinco de las víctimas eran turistas italianos.

Añadió que se trata del mayor accidente aéreo con fallecidos en la historia reciente de la ciudad y explicó que la zona del suceso registra habitualmente un tráfico aéreo muy denso.

En el avión, que partió del cercano aeropuerto de Teterboro, en Nueva Jersey, viajaban dos personas, una de ellas un menor, y en el helicóptero cinco turistas italianos, además de los respectivos pilotos.

Bloomberg añadió que se han localizado cuerpos en los restos de uno de los aparatos, que se cree que es el helicóptero, pero que aún no se habían podido recuperar todos ellos.

'No vamos a arriesgar la vida de nadie en una operación de recuperación; si se tratara de una misión de rescate quizá, pero no de recuperación', explicó el alcalde para justificar la cautela con la que se están llevando a cabo los tareas de salvamento.

Insistió en que 'se trata de una zona con mucho tráfico (aéreo) y muy peligrosa por las fuertes corrientes y la visibilidad es pésima, de tan sólo dos o tres pies (entre 60 y 90 centímetros), cuando la profundidad es de unos treinta pies (más de nueve metros)'.

Los restos del otro aparato no se han encontrado y, según el alcalde, 'podría estar cerca (del helicóptero) o haber sido arrastrados por la corriente'.

'Esto no va a tener un final feliz', reconoció el alcalde de la ciudad, quien recordó el incidente por el que el pasado enero un avión comercial acuatizó sobre el Hudson sin que ninguno de los 155 pasajeros muriera.

Hacia las 19.00 hora local (23.00 GMT) los buzos suspendieron las tareas de recuperación de los cuerpos del resto de las víctimas en las aguas del río que separa la isla de Manhattan del vecino estado de Nueva Jersey, aunque se mantendrá la vigilancia por si alguno emerge a la superficie durante la noche.

El helicóptero pertenecía a la empresa Liberty Helicopter Sightseeing Tours, que ofrece vuelos turísticos sobre la zona sur de Manhattan y había despegado poco antes de un pequeño helipuerto de la isla.


El avión viajaba hacia el sur por el Hudson procedente del aeropuerto de Teterboro y era propiedad de LCA Partnerships, según el portavoz del jefe de Policía de Nueva York, Paul Browne.

El alcalde, que calificó el incidente de 'una gran tragedia', pidió que no se especule con lo que pudo ocurrir, ya que llevará al menos 'semanas' investigar y deducir qué ocurrió exactamente.

Los familiares de los turistas italianos están siendo atendidos por personal especializado con la ayuda de traductores, ya que no hablan inglés.


Testigos presenciales detallaron que ambos aparatos volaban en el mismo sentido y que el helicóptero se desplomó sobre el agua tras la colisión, mientras que el avión perdió un ala y tardó algo más en caer.

Un piloto que se encontraba en el helipuerto, situado en el barrio del West Side de Manhattan, se percató del peligro y trató de avisar a su compañero por radio, 'pero o no llegó a tiempo, o no usó la misma frecuencia', según Bloomberg, quien dijo que 'ninguno de los pilotos informó de que tuvieran problema técnico alguno'.

El gobernador del estado de Nueva York, David Paterson, detalló en un comunicado que el día estaba despejado y que ambos aparatos volaban por un corredor muy concurrido en el que la norma es 'mirar y evitar', por lo que no se requiere el seguimiento de controladores aéreos.