Publicado: 03.04.2014 11:14 |Actualizado: 03.04.2014 11:14

El número de refugiados sirios desborda Líbano

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El número de sirios que ha huido a Líbano supera ya el millón de personas, cifra que, según ha alertado el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), convierte al país en el de mayor concentración per capita de refugiados en el mundo.

ACNUR ha advertido de que esta cifra supone "un impacto enorme" para el pequeño país de acogida, de poco más de cuatro millones de habitantes. Según los datos difundidos, por cada mil libaneses residentes hay 220 refugiados sirios, lo que representa casi una cuarta parte de la población del país.

En base a los números que maneja ACNUR, en abril de 2012 había registrados 18.000 refugiados sirios, cifra que aumentó hasta los 356.000 en abril de 2013 y que se ha disparado hasta el millón en el último año. El organismo registra a 2.500 refugiados sirios al día y alerta de que está haciendo frente a una situación "que no da muestras de ralentizarse".

La agencia de la ONU ha recordado que los recursos libaneses se están agotando y que "la comunidad huésped está a punto de la ruptura", en alusión a las divisiones sectarias y entre partidarios y detractores del régimen sirio de Bachar al Asad que se dan en Líbano. "El país ha experimentado graves consecuencias económicas debido al conflicto en Siria, incluida una reducción del comercio, el turismo y la inversión y un aumento del gasto público", ha puesto de relieve el Alto Comisionado.

El máximo responsable de ACNUR, Antonio Guterres, ha insistido en que "la afluencia de un millón de refugiados es masiva para cualquier país" y más en el caso del Líbano por "los graves problemas internos", por lo que no se le puede abandonar con esa carga. "La ayuda internacional aumenta de modo lento y no corresponde a las necesidades. Apoyar a Líbano no es solo un imperativo moral sino también una necesidad para detener una mayor erosión de la paz y la seguridad en esta sociedad frágil", ha subrayado Guterres, que ha hecho hincapié en que la comunidad internacional sólo ha aportado el 13% de los fondos reclamados para ayudar a este país.

El comunicado de la agencia apunta las estimaciones realizadas por el Banco Mundial, que considera que la guerra en Siria, iniciada en marzo de 2011, ya ha costado a Líbano 2.500 millones de dólares en pérdidas económicas y amenaza con dejar a 170.000 libaneses en la pobreza a fin de este año. Según los cálculos de ACNUR, los niños representan la mitad del millón de refugiados sirios en Líbano. En concreto, los niños en edad escolar son más de 400.000 menores, "eclipsando el número de niños libaneses en las escuelas públicas. Los centros escolares libaneses han abierto sus puertas a unos 100.000 niños refugiados, toda vez que aún no pueden acoger a todos los menores sirios".

Además de los colegios, también los hospitales está saturados ante el aumento de población, lo que afecta a las comunidades locales, que son las que sufren más directamente los efectos de la llegada de los refugiados, con algunos municipios y pueblos en los que los refugiados ya son más que los libaneses. En todo el país, según ACNUR, las infraestructuras están llegando a sus limites, lo que tiene consecuencias igualmente para refugiados y libaneses.

"Los servicios sanitarios y la recogida de basuras han quedado gravemente debilitadas. Las clínicas y los hospitales están saturados y los suministros de agua agotados. Los salarios están cayendo por el aumento de mano de obra. Hay un creciente reconocimiento de que Líbano necesita apoyo para cubrir las necesidades a largo plazo y capear la crisis", afirma ACNUR.

El ministro libanés de Asuntos Sociales, Rachid Derbas, ha instado por su parte a la comunidad árabe e internacional a que comparta "esta carga sin precedente ya que la situación es explosiva y adquiere proporciones mundiales". En las dos últimas semanas cerca de 1.200 familias sirias han llegado al Líbano, después de que el Ejército sirio recuperara el control de varias localidades situadas en la estratégica región siria de Al Qalamún, fronteriza con el Líbano.

Las autoridades libanesas, que han optado por no instalar campos de refugiados, han hecho frecuentes llamamientos de ayuda a la comunidad internacional para poder acoger a los desplazados. Los sirios se han refugiado en gran número también en otros países de la zona como Jordania, Turquía, Irak y Egipto, huyendo de un conflicto que en tres años ha causado más de 150.000 muertos.