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Obama contraataca con su gira del Medio Oeste

El presidente tiene un apoyo popular inferior al 40%

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Después de un verano encerrado en la burbuja mediático-política de Washington, el presidente Barack Obama se ha echado a la carretera con una gira de tres días en autobús que le ha llevado por Minnesota, Iowa e Illinois, tres estados del Medio Oeste que podría ser claves en las elecciones de 2012.

Con este viaje por la América rural, que concluye mañana, Obama quiere reconectar con el americano medio, desencantado con el presidente y preocupado por la crisis económica. Obama comenzará el jueves las vacaciones de verano en Martha's Vineyard, una isla pija de la costa Este de EEUU, en un momento en el que su popularidad está por debajo del 40%, según las últimas encuestas.

Los estadounidenses han podido ver estos días a un Obama más combativo de lo habitual, deseoso de marcar las diferencias con un partido republicano inmovilista, condicionado por los ultras del Tea Party. El presidente quiere lanzar en septiembre una serie de iniciativas para estimular la economía, pero los republicanos ya han amenazado con bloquearlas.

Obama instó a los estadounidenses a presionar al Congreso para que anteponga los intereses de la nación a los de su partido y apruebe las medidas necesarias para salir de la crisis, reducir la deuda y crear empleo. 'Podremos hacer más si el Congreso está dispuesto a entrar en el juego', dijo Obama en un discurso en el Foro Económico Rural en Peosta (Iowa).

Estos días se ha podido ver a un Obama más combativo de lo habitual

Algunos analistas políticos han visto en esta estrategia ecos de la campaña que realizó el presidente Harry Truman en 1948 y que le dio un segundo mandato presidencial. Los historiadores atribuyen aquella victoria a una campaña agresiva y populista en un momento en el que los estadounidenses estaban descontentos con un Congreso que, según decía Truman, 'no hace nada y no sirve para nada'.

Esta misma sensación la tienen muchos estadounidenses después del espectáculo que dieron este verano los congresistas durante las negociaciones de la elevación del techo de la deuda. En el pasado solía ser un trámite, pero la intransigencia del Tea Party estuvo a punto de abocar a EEUU a la suspensión de pagos.

El tour en autobús tiene lugar en un momento de incertidumbre por la débil recuperación económica, una tasa de desempleo del 9,1%, la volatilidad de los mercados y después de que la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's (S&P) decidiera rebajar la nota AAA atribuida a la deuda de Estados Unidos.

El presidente busca también retomar la iniciativa después de que la atención mediática se haya centrado esta última semana en la primera consulta no oficial en Iowa entre las bases republicanas.

El hecho de que dos de los políticos favoritos para lograr la candidatura republicana a la Casa Blanca, Michele Bachmann y Rick Perry, simpaticen con el Tea Party hace pensar que la campaña republicana para las elecciones de 2012 será más agresiva que la de John McCain hace tres años. Ante esta perspectiva, Obama ha dejado el guante de seda en la Casa Blanca y ha decidido también pasar al contraataque.