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Obama parte en campaña con su mensaje igualitario

El presidente inicia en Iowa su primera gira electoral por estados 'veleta'

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Barack Obama ya estaba ayer en Iowa, promulgando su mensaje a favor de una mayor igualdad económica, que enunció el martes en su discurso sobre el Estado de la Unión, el primer acto electoral de su campaña hacia la reelección. El presidente estadounidense no pierde tiempo. Estos días arengará a las masas de Arizona, Nevada, Colorado y Michigan, estados veleta, ('swing states') que la Casa Blanca espera ganar a los republicanos, en lo que será una contienda extremadamente reñida.

La idea de Obama es presentarse, una vez más, como el defensor de las clases medias muy afectadas por la crisis y denunciar los abusos de Wall Street en un país que recompensa más (fiscal y económicamente) los ingresos del capital que los del trabajo.

'Es hora de aplicar las mismas reglas a los de arriba que a los de abajo: ni planes de rescate, ni dádivas, ni escapatorias... Que cada uno asuma sus responsabilidades', destacó, en una alocución ante el Congreso donde prácticamente sólo habló de economía. Aplaudido no menos de 60 veces, Obama presentó un plan 'para construir una economía duradera'.

El presidente propuso promover la innovación manufacturera y la creación de empleo dentro de EEUU, alentar el crecimiento del sector de las energías limpias y fomentar la educación. Subrayó que todos los estadounidenses deben guiarse por las mismas reglas y propuso que aquellos que ingresen más de un millón de dólares paguen al menos el 30% de sus ingresos en impuestos, porque 'Washington debe dejar de subvencionar a millonarios'.

Los republicanos contestaron advirtiendo a Obama que no haga de EEUU una nueva Europa. 'En nuestro estancamiento económico y endeudamiento estamos a corta distancia de Grecia, España y otros países europeos que se enfrentan a una catástrofe económica', advirtió el gobernador de Indiana, Mitch Daniels, encargado de dar la respuesta conservadora. EEUU es 'una tierra afortunada' porque 'el mundo usa nuestro dólar para el comercio', pero 'el tiempo se acaba si queremos evitar el destino de Europa', agregó Daniels.

Obama sabe que le espera una ardua batalla. Ningún presidente ha conseguido ser reelegido con una tasa de paro del 8,6%. En un sondeo de Gallup, sólo un 13% de los encuestados dice estar satisfecho con el estado de la economía. Y según una encuesta de CBS/New York Times, sólo un 40% aprueba la política económica del presidente, cuya cota de popularidad no supera el 44%.

Si Obama supo interpretar en 2008 el deseo de cambio de sus compatriotas tras las divisiones surgidas en la era Bush, su reelección en 2012 dependerá de cómo gestione los ánimos de un país deprimido por la recesión.

El malestar, ya expresado por el movimiento Occupy Wall Street, no ha sabido encontrar una nueva forma de expresión. En el campo republicano se manifiesta con un nuevo odio hacia Washington, que un político populista y ambicioso como Newt Gingrich ha sabido explotar. Obama debe ganarse de nuevo a los votantes de los estados veleta que le dieron su confianza hace cuatro años y que no han visto ningún progreso tangible. Y no culpan tanto a la crisis como a una clase política incapaz de alcanzar un compromiso.