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Obama se postula como defensor de la clase media y de una economía más progresista

"Necesitamos un Gobierno más eficiente, no más grande", defiende el presidente de EEUU en el Estado de la Unión. Confirma la hoja de ruta en Afganistán y plantea la reforma migratoria y de armas

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El presidente Barack Obama desafió el martes a un Congreso dividido a respaldar sus planes para crear empleos de clase media en un discurso del Estado de la Unión que puso un énfasis renovado en la economía estadounidense y buscó apoyo para revisar las leyes de control de armas de fuego e inmigración.

Tratando de utilizar el impulso de su reelección en noviembre pasado, el presidente demócrata se comprometió a volcar gran parte de su atención a la reducción de la tasa de desempleo del país, que llega a un 7,9%. 'Es nuestra tarea pendiente asegurar que el Gobierno no sea más grande sino más inteligente y que trabaje en nombre de la mayoría, y no sólo de unos pocos', dijo.

'Una economía en crecimiento que cree buenos empleos para la clase media: ésa debe ser la estrella polar que guíe nuestros esfuerzos', subrayó al alertar de que los beneficios empresariales 'se han disparado a máximos' mientras 'desde hace más de una década los salarios e ingresos apenas se han movido'.

Obama expresó su deseo de que 'la próxima revolución manufacturera sea 'Hecho en Estados Unidos'', al anunciar la creación de tres nuevos centros de innovación manufacturera para que el país sea 'un imán para nuevos empleos'. Además, pidió al Congreso que apruebe una subida del salario mínimo progresivamente hasta los 9 dólares a la hora en 2015, frente a los 7,25 actuales, y planteó el objetivo de erradicar la pobreza extrema en el mundo en las próximas dos décadas, con el compromiso de empezar a trabajar para cumplirlo.

Para el crecimiento de la clase media, los estadounidenses 'deben tener acceso a la educación y la capacitación que exigen los empleos hoy en día', argumentó Obama al proponer más inversiones para ampliar el acceso a programas preescolares de 'alta calidad'.

Obama habló en la Cámara de Representantes para ofrecer su discurso ante una sesión conjunta del Congreso en unos momentos en que está enfrascado nuevamente en una amarga batalla con los republicanos sobre los impuestos y el gasto. Mientras Obama hablaba, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, lo acusó de ofrecer 'poco más que las mismas políticas de estímulo que no han podido arreglar nuestra economía y poner a los estadounidenses de vuelta a trabajar'.

Los comentarios de Boehner vinieron en un comunicado que fue emitido mientras Obama seguía pronunciando su discurso y el republicano estaba sentado detrás de él, a veces con el ceño fruncido. 'El presidente tuvo la oportunidad de ofrecer una solución esta noche y la dejó pasar', dijo Boehner en su declaración.

Obama reservó sus palabras más duras para instar la resolución de una enconada batalla por el presupuesto que se traducirá en recortes de gastos automáticos a finales de mes a menos que un acuerdo pueda ser alcanzado. Los estadounidenses, dijo Obama, no esperan que el Gobierno resuelva cada problema, 'pero sí esperan que pongamos los intereses de la nación antes que los del partido. Esperan que nosotros forjemos compromisos razonables cuando podamos'.

El déficit también salió a relucir en el discurso del presidente, que ha defendido ajustar las cuentas públicas mediante una reforma fiscal equitativa.'Nuestro trabajo debe comenzar tomando algunas decisiones básicas sobre nuestro presupuesto, decisiones que tendrán un gran impacto sobre nuestra recuperación. En los dos últimos años, los dos partidos hemos trabajado para reducir el déficit público y subir los impuestos, la pregunta es ¿cómo?', ha planteado.

Obama ha recordado que si ambos partidos no llegan a un acuerdo 'entrará en vigor de forma automática un acuerdo que supone un recorte de un trillón de dólares, que acabará con prioridades como educación, investigación médica y energía'. 'Algunos proponen evitar solamente los recortes en defensa. Esa idea es todavía peor', ha sentenciado.

'El déficit público es una gran emergencia. No podemos pasar una crisis a las siguientes generaciones', ha asumido. 'Pero no se puede ahorrar cientos de millones de dólares en sanidad y educación sin acabar con las lagunas y deducciones fiscales. ¿Es eso justo?', ha cuestionado. Y ha subrayado que la reducción del déficit público 'no es un plan económico por sí solo'.

El presidente propuso un programa de 50.000 millones de dólares para financiar proyectos de reconstrucción de infraestructura como arreglar puentes antiguos, pero muchos republicanos están en contra de este tipo de gasto después de que el estímulo de 787.000 millones de dólares ofrecido en el primer mandato de Obama no condujo a una reducción dramática en la tasa de desempleo.

'Nuestra economía está agregando puestos de trabajo, pero mucha gente todavía no puede encontrar empleos de tiempo completo', sostuvo Obama. 'Las ganancias corporativas se han disparado a máximos históricos, pero durante más de una década, los salarios y los ingresos apenas se han movido', agregó.

Obama dijo que para compensar los recortes le gustaría recaudar 800.000 millones de dólares en ingresos al eliminar las lagunas fiscales que disfrutan la mayoría de los estadounidenses más ricos. Se trata de una propuesta respaldada por Boehner antes de que aceptara de mala gana elevar las tasas impositivas a los más ricos para evitar una crisis fiscal a finales de 2012. Los republicanos no están de humor para más subidas de impuestos y en su lugar quieren recortes de gastos. 'El pueblo estadounidense ha trabajado muy duro durante mucho tiempo, reconstruyendo de una crisis para ver a sus funcionarios electos causar otra', dijo Obama.

Obama instó al Congreso a aprobar sus propuestas de regulaciones más estrictas para las armas de fuego, que establecen la verificación de antecedentes para todos los compradores de armas y la prohibición de armas de asalto y de cargadores de municiones de alta capacidad.

En la Cámara de Representantes durante el discurso, sentados con la esposa de Obama, Michelle, estaban los padres de una adolescente de Chicago, Hadiya Pendleton, quien murió tiroteada una semana después de participar en las actividades inaugurales del segundo mandato del presidente. 'Los padres de Hadiya (...) están en esta sala esta noche, junto con más de dos docenas de estadounidenses cuyas vidas han sido destrozadas por la violencia armada. Ellos merecen un voto', dijo Obama.

'Las familias de Newtown merecen un voto. Las familias de Aurora merecen un voto. Las familias de Oak Creek, Tucson, Blacksburg y de un sinnúmero de otras comunidades desgarradas por la violencia armada, todas merecen un simple voto', remarcó Obama sobre los últimos casos de tragedias por armas de fuego. 

Obama instó a los legisladores a aprobar en los próximos meses una reforma a las leyes de inmigración para permitir una vía hacia la ciudadanía a los aproximadamente 11 millones de inmigrantes ilegales en el país. Los republicanos, que vieron a los hispanos votar abrumadoramente por Obama sobre su rival republicano Mitt Romney en noviembre pasado, están más abiertos a nuevas normas de inmigración, pero quieren una mayor seguridad fronteriza primero.

El tiempo se está agotando para Obama. El mandatario tiene alrededor de un año para conseguir que sus prioridades legislativas sean aprobadas antes de que la atención de los estadounidenses se desvíe a las elecciones legislativas de 2014. En una mención a las preocupaciones republicanas sobre lo que ven como un gasto público descontrolado en los programas de ayuda social, Obama dijo que respaldaría los esfuerzos para reducir el gasto en atención de salud durante una década en la forma propuesta por un comisión bipartidista cuyas recomendaciones había rechazado anteriormente. Y se comprometió a tomar medidas para enfrentar el cambio climático a través de órdenes ejecutivas presidenciales a menos que el Congreso promulga una legislación.

Aunque se concentró en las políticas nacionales, el discurso de Obama tuvo algunos elementos cruciales de política exterior. Describió medidas para reducir la participación de Estados Unidos en la impopular guerra de once años en Afganistán y anunció que 34.000 de los 66.000 soldados estadounidenses que aún se encuentran en ese país volverán para principios de 2014.

No ofreció detalles sobre qué tipo de presencia estadounidense residual podría permanecer en Afganistán después del 2014, cuando se espera que se complete la retirada de las fuerzas de su país.

El discurso de Obama se produjo un día después de que Corea del Norte llevó a cabo su tercera prueba nuclear subterránea en respuesta a lo que calificó como la hostilidad de Washington. 'Las provocaciones del tipo que vimos anoche sólo los aislarán más al apoyar a nuestros aliados, fortalecer nuestra propia defensa antimisiles y liderar al mundo en la adopción de medidas firmes en respuesta a esas amenazas', dijo Obama. Además, dijo que Estados Unidos entraría en negociaciones con la Unión Europea para alcanzar un acuerdo de libre comercio trasatlántico.