Publicado: 05.08.2015 20:08 |Actualizado: 05.08.2015 20:08

Obama evoca a Kennedy y predice "otra guerra en Oriente Medio" si el Congreso rechaza su pacto con Irán

El gobernante evocó, en un discurso en la American University de Washington, al asesinado presidente John F. Kennedy y su llamamiento a una "paz práctica" en 1963, en plena Guerra Fría, para evitar una guerra nuclear.

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El presidente estadounidense Barack Obama durante su intervención en la visita a la Escuela Universitaria Americana en Washington, Estados Unidos hoy 5 de agosto de 2015. EFE/Michael Reynolds

El presidente estadounidense Barack Obama durante su intervención en la visita a la Escuela Universitaria Americana en Washington, Estados Unidos hoy 5 de agosto de 2015. EFE/Michael Reynolds

WASHINGTON.- El presidente de EEUU, Barack Obama, subrayó este miércoles que el debate en el Congreso del país sobre el acuerdo nuclear con Irán es el más importante de política exterior desde la autorización de la guerra de Irak en 2002.

Además, anticipó que el rechazo del Congreso de su país al acuerdo nuclear con Irán dejaría, como única opción posible, iniciar "otra guerra en Oriente Medio".

En un discurso desde la American University de Washington, Obama defendió la importancia del pacto nuclear firmado el mes pasado entre Irán y el Grupo 5+1, que debe aprobar en EEUU el Congreso, dominado por la oposición republicana, que prevé votarlo en septiembre. Enfatizó que los mismos legisladores que votaron en su día a favor de la guerra de Irak se oponen ahora al acuerdo con Irán, y sostuvo que están "equivocados" al pensar que ha sido un "error histórico" pactar con Irán.

Al inicio de su discurso, Obama evocó al asesinado presidente John F. Kennedy y su llamamiento a una "paz práctica" en 1963, en plena Guerra Fría, para evitar una guerra nuclear.



Fue en la American University donde Kennedy pronunció un destacado discurso en junio de 1963 sobre la necesidad de la diplomacia y en defensa del tratado de desarme nuclear firmado poco después.

Obama insistió en su defensa, como lo hizo durante las negociaciones con Irán, de que una acción militar sería "mucho menos efectiva" que un acuerdo para el propósito de impedir que el régimen de Teherán desarrolle un arma nuclear. "El pacto con Irán es el acuerdo de no proliferación más sólido jamás negociado", destacó Obama ante una audiencia de más de 200 personas.

"Si hemos aprendido algo de la última década es que las guerras en general, y las guerras en Oriente Medio en particular, son todo menos sencillas", argumentó.

En la misma línea, Obama se mostró a favor de dar con este acuerdo "una oportunidad" a Irán, en un discurso que de principio a fin enalteció la diplomacia frente a la guerra.

El gobernante dijo también que todavía espera que los críticos del acuerdo presenten una "alternativa mejor" al pacto alcanzado en julio en Viena entre Irán y el Grupo 5+1 (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania).

Si el Congreso rechaza ese acuerdo, EEUU perderá "su credibilidad" como líder de la diplomacia mundial, advirtió. Para entrar en vigor, el acuerdo alcanzado en Viena el 14 de julio debe aprobarlo el Congreso de EEUU, así como los demás países firmantes del pacto.

Los legisladores solo podrían anular la participación de EEUU en el acuerdo si una mayoría de dos tercios de ambas cámaras del Congreso vota en ese sentido, algo que invalidaría el veto que Obama ha prometido imponer a cualquier decisión contra el pacto.

Obama se ha involucrado de manera muy personal, dedicado tiempo y esfuerzo, en una campaña para tratar de convencer de la bondad del acuerdo a los congresistas y a la opinión pública estadounidense.

Dado el rechazo mayoritario de los republicanos al acuerdo, Obama centra sus esfuerzos en convencer a los congresistas de su partido, el Demócrata, para intentar evitar que haya dos tercios de votos contrarios al pacto.

El pacto firmado en julio prevé que Teherán limite su programa nuclear de forma que no pueda fabricar armas atómicas durante al menos diez años, a cambio de que la comunidad internacional levante las sanciones que lastran su economía.

Para ello, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) debe certificar hasta finales del año que la República Islámica cumple con los compromisos adquiridos y ha acordado con Teherán un calendario de actividades de verificación.