Público
Público

Obama propone recortes fiscales para relanzar la economía y el empleo

El plan estima crear 50.000 empleos al mes desde mediados de 2012

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Incentivos fiscales e inversión en infraestructuras. Son los dos pilares de la propuesta que Barack Obama presentó el pasado jueves por la noche ante el Congreso estadounidense con el único objetivo de crear empleo. El presidente, en tono enérgico, a veces incluso exasperado, pidió a los legisladores que dejaran de lado sus rencillas políticas y aprobaran su plan para sacar al país de la crisis.

En algo menos de una hora, Obama solicitó hasta en 16 ocasiones a los congresistas que votaran a favor de su plan, el American Jobs Act, una propuesta que pretende inyectar 447.000 millones de dólares (319.000 millones de euros) en la economía, ampliando los descuentos fiscales a empresas y particulares (240.000 millones 171.000 millones de euros del total) y poniendo en marcha un ambicioso programa de obras públicas y ayudas a los estados (unos 140.000 millones de dólares, 100.000 millones de euros). Estas medidas recuerdan mucho el plan lanzado en 2009, aunque el mandatario se guardó muy mucho de calificarlo de 'estímulo' para no dar la impresión de injerencia gubernamental en un entor-no político en el que Washington ha sido acusado de todos los males del país.

La propuesta inyectará 319.000 millones de euros en el sistema

'El objetivo de esta ley es sencillo: dar trabajo a la gente y más dinero a los que trabajan, crear más empleos para obreros de la construcción, profesores, veteranos y para los que llevan mucho tiempo en paro. Dar un incentivo fiscal a las compañías que vayan a contratar nuevos empleados y dar a la economía el empuje que necesita y a las empresas la confianza que piden para poder invertir', declaró el mandatario durante su intervención en el Congreso. La iniciativa, sin embargo, fue algo vaga en datos cruciales. Por ejemplo, cómo se financiará, a pesar de que Obama se encargó de reiterar que el plan estaba 'pagado de antemano'.

En el centro de la propuesta se encuentra la idea de extender y ampliar al 50% la reducción de impuestos para los trabajadores, que se aprobó en diciembre; y también para las empresas, sobre todo las pymes, que hagan contrataciones, muy especialmente de veteranos de guerra (una idea que generó el mayor aplauso de la velada) y de trabajadores que lleven más seis meses en paro, para los que el seguro de desempleo se amplia-rá un año más (una medida que costará 62.000 millones de dólares). Obama también anunció que estaba intentandoreanimar el mercado de la vivienda aumentando el accesoa la refinanciación para los propietarios. El presidente estadounidense lanzó este mensaje apenas días después de que su Gobierno tenga previsto demandar a más de una decena de los grandes bancos norteamericanos por las hipotecas basura que dieron origen a la crisis financiera en 2008.

Mayores ventajas al contratar a parados de larga duración o veteranos de guerra

'La gente de este país trabaja duro para hacer frente a sus responsabilidades, la pregunta esta noche es si nosotros vamos a hacer frente a las nuestras', dijo el presidente. 'La pregunta es si, en una situación de crisis nacional podemos parar el circo político y hacer algo para ayudar a la economía'. Además, el próximo 19 de septiembre, Obama presentará un nuevo plan 'más ambicioso' de recorte del déficit presupuestario, 'que no sólo cubrirá el coste de este proyecto de ley, sino que estabilizará nuestra deuda a largo plazo'. Según el presidente norteamericano, estas propuestas 'reducirán el déficit mediante recortes del gasto adicionales, ajustes modestos de los programas de salud y una reforma de nuestro Código Fiscal para que los estadounidenses más acomodados y las grandes empresas paguen su parte'.

Si el objetivo es 'sencillo', la puesta en marcha lo será mucho menos. No se espera que el plan se apruebe en su totalidad, aunque la respuesta de los republicanos fue mucho más matizada de lo que cabía esperar. El presidente de la Cámara de Representantes y líder republicano, John Boehner,dijo que las ideas de Obama merecían 'ser abordadas'. Eric Cantor, otros de los responsables conservadores, declaró que la rebaja de impuestos es 'algo que se negociará'.

Los analistas estaban bastante divididos sobre el impacto del plan y los mercados no reaccionaron con mucho entusiasmo por las dudas de si llegará a aprobarse. Las estimaciones de la Casa Blanca prevén que, a partir de mediados de 2012, el plan podría crear unos 50.000 empleos al mes (la economía ha creado unos 35.000 puestos de trabajo en los últimos tres meses). Mark Zandy, analista jefe de Moody's, pronosticó que la iniciativa podría crear 1,9 millones de puestos de trabajo y ayudar en un 2% al crecimiento del PIB. Sin embargo, también advirtió que las medidas debían traducirse 'en cosas muy prácticas en los próximos 12-18 meses' para ser efectivas.

Se intentará reactivar el mercado inmobiliario con mayor financiación

El discurso del jueves es sólo la primera etapa de una campaña que ya se mide en términos electorales y se prolongará durante el otoño. Ayer, Obama empezó su gira en Virginia y la semana próxima estará en Ohio, el Estado de Boehner, para vender su propuesta. 'Las próximas elecciones son dentro de 14 meses ', dijo Obama a los congresistas, especialmente a los conservadores. 'Pero la gente que nos ha elegido no puede permitirse el lujo de esperar 14 meses', sentenció.