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Obama Soda, la bebida que exporta el sueño americano

Una bebida energética con 250 mililitros de diversidad racial nace en los suburbios de París para sensibilizar a la gente aprovechando el tirón de la 'Obamamanía'

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La Obama Soda, una bebida energética con 250 mililitros de sueño americano y diversidad racial, nace en los suburbios de París para sensibilizar a la gente aprovechando el tirón del próximo inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama.

'Nuestro objetivo es sensibilizar a la gente de los barrios con el ejemplo increíble de Obama', señala Jean-Jacques Attisso, un joven emprendedor de origen togolés, que a los 31 años ha creado un refresco que encarna la lucha vital de un negro criado por su madre que llegó a la presidencia de EEUU.

La empresa Goodcoom, que dirige Attisso, organizará en enero una subasta en La Courneuve, a las afueras de París, en la que esperan que participen políticos locales, instituciones y empresas. Allí se venderá una serie limitada de 100 latas con las que quieren trasladar un doble mensaje: a las empresas, que existen perfiles de 'diferentes colores' que pueden tener éxito profesional; y a la gente, que el éxito tiene un gran componente de responsabilidad personal.

Licenciado en una escuela de comercio, Attisso no busca 'utilizar comercialmente el nombre' de Obama, sino difundir que la formación es esencial para alcanzar el éxito, teniendo en cuenta que en algunos de los 250 barrios más pobres de las afueras de las grandes ciudades los niveles de paro alcanzan tasas cercanas al 40%.

Por ello, el dinero que se recaude en la subasta irá a parar a una asociación de apoyo escolar del departamento de Seine Saint-Denis, una conflictiva zona del norte de París especialmente afectada por los problemas sociales y escenario de buena parte de los disturbios que en 2005 obligaron al Gobierno a declarar el estado de emergencia.

'Le he llamado pero no me ha respondido', ironiza Attisso, al preguntarle si ha solicitado el permiso de Obama para su proyecto. Afirma que si pudiera 'le ofrecería una lata, para decirle que representa un mensaje de esperanza para todo el mundo'.

En los barrios 'se puede ver a gente con gorras y camisetas de Obama. Nunca antes había visto algo así. Nunca vi a nadie (en los suburbios de París) con una camiseta de George W. Bush', comenta Attisso.