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Occidente se moviliza para liberar los activos libios congelados

El CNT cree que hay unos 115.000 millones de euros de fondos gubernamentales bloqueados en el extranjero

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Sin dinero no habrá una nueva Libia. Conocedores de esta realidad, los rebeldes libios han convertido en su principal prioridad diplomática el desbloqueo de los millonarios activos del régimen de Muamar Gadafi que están congelados en el extranjero.

El primer ministro del Consejo Nacional de Transición libio (CNT), Mahmud Jibril, estima que hay unos 115.000 millones de euros de fondos gubernamentales vinculados con empresas, instituciones e individuos fuera de las fronteras libias.

EEUU, Reino Unido y Alemania son los países donde hay más dinero

Sin embargo, algunos analistas consultados por Al Yazira, rebajan estas previsiones y sitúan la cifra entre los 70.000 y 100.000 millones de euros. Estados Unidos es el país con mayores depósitos (unos 25.000 millones), por delante de Reino Unido (13.000 millones), Alemania (7.000 millones) y Holanda (2.700 millones), según la cadena qatarí. Suiza también dispone de activos libios por valor de unos 570 millones de euros, igual que los Emiratos Árabes Unidos con fondos que oscilan entre los 345 y los 485 millones. Francia desbloqueó hace unas semanas 180 millones, aunque se desconoce si representaban la totalidad de los depósitos del régimen.

España, Portugal y Austria también almacenan activos libios. En su visita a Madrid a finales de julio, Jibril ya pidió la liberación de estos fondos, que su delegación estimó en 'miles de millones de dólares' y que, según algunos analistas, podrían superar los 100 millones de euros en activos y depósitos bancarios.

El primer ministro Jibril solicitaba el martes a sus aliados internacionales que den los primeros pasos. El representante exterior de los rebeldes aseguró que Libia necesita obtener 'antes del fin del ramadán' , es decir en una semana, unos 1.730 millones de euros en ayuda internacional para 'poder pagar los salarios estatales y la asistencia sanitaria' de la población.

Los rebeldes piden 1.730 millones de euros en ayuda internacional

El llamamiento de Jibril surgió efecto y la comunidad internacional dio ayer sus primeras respuestas. Más allá de la voluntad de cada país, el desbloqueo de los fondos depende de que se adopte una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde se aprobó congelar esos mismos activos en marzo .

EEUU presentó ayer un proyecto de resolución para liberar unos 1.000 millones de euros en activos congelados para suplir las necesidades humanitarias que afronta Libia. La propuesta levantó discrepancias entre algunos países que rechazan que parte del dinero vaya directamente al Gobierno rebelde libio y no a agencias humanitarias, según fuentes diplomáticas citadas por Reuters. La decisión debe ser adoptada por unanimidad por los 15 países del Consejo.

Aparte de la decisión de los fondos, está previsto que el Consejo de Seguridad de la ONU adopte otras resoluciones sobre Libia en las próximas semanas, como la eliminación de algunas sanciones.

EEUU promueve una resolución en la ONU para financiar a los rebeldes

Francia y Reino Unido mostraron ayer su voluntad de desbloquear los fondos. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció, tras reunirse con Jibril en París, que París acogerá el próximo 1 de septiembre una conferencia de amigos de Libia en la que se analizará la manera de desbloquear los fondos libios y ayudar a emprender una transición democrática en el país.

Al encuentro acudirán el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, miembros de la coalición internacional y de los rebeldes libios. La principal novedad será la presencia de Brasil, Rusia, India y China, los cuatro países emergentes agrupados en el bloque BRIC y que se mostraron recelosos con la campaña de la OTAN en Libia, aunque Rusia y China aprobaron la resolución de la ONU que estableció una zona de exclusión aérea.

Sarkozy aseguró que la reunión servirá para pasar 'de la época de la colaboración militar a la de la colaboración civil' y para que los rebeldes 'digan al mundo cuáles son sus necesidades'. El presidente francés dijo 'estar preparado para continuar las operaciones militares hasta que lo necesiten los amigos libios'.

Jibril señaló, por su parte, que el 'combate más feroz será el de la reconstrucción'. El dirigente de los insurgentes estableció como prioridades más urgentes la rehabilitación de las infraestructuras del país, asistencia educativa, y ayuda psicológica a los combatientes que han resultado heridos en los cinco meses de conflicto.

El primer ministro del CNT también esbozó, aunque sin dar plazos, el calendario hacia la transición democrática. El CNT contempla la organización de una conferencia nacional que elegirá la comisión que redacte una Constitución, un referéndum que la valide y la formación de un gobierno provisional que supervise las elecciones que conduzcan a un Ejecutivo electo.

Como con Gadafi, el petróleo será una de las claves para sostener la economía de la nueva Libia. Los rebeldes esperan que el crudo siga siendo una de las principales fuentes de ingresos del país y han mostrado su voluntad de reanudar la producción lo antes posible, en sintonía con las demandas de las compañías petroleras. Libia producía antes del inicio de las revueltas en febrero, 1,6 millones de barriles de crudo al día.

La financiación de la nueva Libia también marcará la reunión que celebrarán hoy en Estambul diplomáticos de alto rango estadounidenses, europeos y árabes. Está previsto otro encuentro similar mañana viernes en Nueva York. El futuro de la Libia post-Gadafi empieza a pasar del diseño a la acción.