Publicado: 19.11.2016 17:05 |Actualizado: 19.11.2016 18:06

Ocho candidatos para sustituir a Rafael Correa

Con un alto número de indecisos, las encuestas dan como favoritos para las elecciones de 2017 al binomio de Alianza PAIS, que plantea una campaña para defender y ampliar “la década ganada” frente a una oposición que les acusa de haber instaurado un “Estado hiperpresidencialista”

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Rafael correa, en una imagen de archivo. REUTERS

Rafael correa, en una imagen de archivo. REUTERS

QUITO (ECUADOR).- Tras la desintegración de la alianza en la que convergía una parte importante de las fuerzas de oposición y alguna que otra candidatura inesperada, Ecuador por fin conoce el nombre de todos los aspirantes a ocupar el Palacio de Carondelet. Los binomios presidenciables, formados por los candidatos a presidente y vicepresidente, se han inscrito oficialmente para competir en unos comicios en los que la economía y la corrupción serán dos de los temas clave.

Estas elecciones, cuya primera vuelta se celebra el próximo 19 de febrero, pondrán fin a diez años de gobierno de Rafael Correa, una marca histórica para un país que había tenido 9 presidentes en la década previa a su primera legislatura. “Desde 1996, ningún jefe de Estado terminaba su mandato. Había sido un caos”, explica el analista político Oswaldo Moreno. En la misma fecha electoral se celebrarán también los comicios legislativos que decidirán los 137 miembros de la Asamblea Nacional.

Bernardo Moreno:"El 50% de la gente está desilusionada con la política y no siguen a nadie emotivamente. Este es el segmento clave, los indecisos”

Las encuestas señalan al binomio de la formación gubernamental Alianza PAIS (AP), integrado por Lenín Moreno y Jorge Glas, como el que más opciones tiene de ganar las elecciones. En segundo lugar suele aparecer el banquero Guillermo Lasso (CREO), un puesto que le disputa Cynthia Viteri. La candidata de los socialcristianos PSC lideraba la coalición La Unidad, que se ha venido abajo en las últimas semanas. Casi al mismo nivel está Paco Moncayo, al frente del Acuerdo Nacional por el Cambio, la cuarta opción que podría acopiar votos de una parte del electorado de AP.

“En estas elecciones no va a haber la euforia de otras ocasiones”, afirma el analista político Bernardo Moreno. “El 50% de la gente está desilusionada de la política y no siguen a nadie emotivamente. Este es el segmento clave que definirá la coyuntura política, los indecisos”, señala tras remarcar que el voto es obligatorio. Para la académica Natalia Sierra, las elecciones se van a desarrollar en un clima de “confusión ideológica” en el que se destaca a los candidatos por encima de los programas. Como apunta Bernardo Moreno, “en Ecuador no existe el voto tan duro en el tema de los partidos como ocurre en otros países. Mayormente la gente vota por los líderes”. El analista de Analytica Securities, Ramiro Crespo, respalda esta idea: “No hay un debate de ideas sino un debate de acusaciones”.



Los líderes en las encuestas

Con un discurso menos académico que el actual presidente, Lenín Moreno representa la cara más conciliadora de la llamada Revolución Ciudadana. "Regreso con la mano extendida para todos los ecuatorianos que quieran dialogar”, declaró, apenas se estrenó como precandidato. Desde su silla de ruedas, el que fuera vicepresidente de Correa entre 2007 y 2013 impulsó la visibilización de los discapacitados y llegó a alcanzar unos índices de popularidad superiores al 90%. El perfil del actual vicepresidente, Jorge Glas, es más técnico. Ha estado al frente de las políticas del Gobierno que afectan a los sectores estratégicos como la minería, la electricidad o el petróleo.

Ramiro Crespo: “No hay un debate de ideas sino un debate de acusaciones”

El analista de AP, Fander Falconí, afirma que Lenín afronta un doble desafío: “Por un lado Lenin va tener que mantener todos los logros de la Revolución Ciudadana en estos años”. Por otro, “va a tener que enamorar al electorado con propuestas nuevas”. El binomio de AP se compromete a crear 200.000 puestos de trabajo, alcanzar un gran acuerdo por la producción y seguir implementando más medidas sociales.

“La corrupción va a hacer mucho ruido en las elecciones”, pronostica el consultor Crespo. En las últimas semanas el caso de corrupción en la empresa pública de hidrocarburos, Petroecuador, ha vuelto a ser noticia tras la detención del exgerente Marco Calvopiña, uno de los tres altos mandos implicados. “Hay acusaciones de peculado y cohecho, este es un tema que sin duda hay que afrontar en la campaña electoral”, afirma uno de los ideólogos de la Revolución Ciudadana, Fander Falconí. Además, en las semanas previas al registro oficial del binomio Moreno-Glas, un periódico panameño acusó a Glas de estar involucrado en “algo muy grave y comprometedor“ relacionado con lavado de dinero. El candidato lo ha negado rotundamente. “De no probar sus acusaciones, acudiré a las cortes de justicia”, advierte el vicepresidente al medio panameño.

Si los plazos lo permiten, los ecuatorianos no sólo decidirán en las urnas al futuro gobierno. Rafael Correa ha propuesto celebrar un referéndum para que las personas que tienen cuentas en paraísos fiscales y empresas off-shore no puedan ser candidatos o funcionarios públicos. El Gobierno señala al principal candidato de la oposición, Guillermo Lasso, que es accionista de un banco en Panamá. “Está funcionando de acuerdo a la Ley y tiene la infraestructura física real. No he cometido ninguna arbitrariedad”, se ha defendido Lasso, que no va a suscribir el pacto.

El líder de CREO acapara buena parte del voto anticorreísta. Es la segunda vez que Guillermo Lasso se presenta a unas elecciones presidenciales. En 2013 fue derrotado por Rafael Correa. Ahora, con un mensaje de “cambio”, el que fue presidente ejecutivo del Banco de Guayaquil busca llegar a Carondelet para reducir el tamaño del Estado, eliminar impuestos e impulsar el empleo mediante incentivos a la pequeña y mediana industria. Además propone “enviar al tacho de la basura” la Ley de Comunicación que considera “una mordaza” para los medios. Junto a su pareja política Andrés Páez, Lasso plantea los comicios como una oportunidad para acabar con el “hiperpresidencialismo” de Correa. Según esta visión, que comparten otros opositores, Alianza PAIS habría reforzado los poderes del Presidente, debilitando al poder legislativo y los organismos de control.

El tablero de juego

Se dice que en Ecuador hay dos países: la costa y la sierra. En las elecciones se da este “juego regional, un reparto de votos entre sierra y costa. A la Amazonia se le da menos importancia”, explica la profesora Natalia Sierra. Todos los binomios se han conformado teniendo en cuenta este factor territorial: si el candidato presidencial es costeño, no por casualidad su compañero de fórmula es de la sierra.

La paridad en estas elecciones no se ha tenido tan en cuenta como la territorialidad. De las ocho candidaturas, sólo hay dos candidatas a Vicepresidenta y una aspirante a Presidenta. Cynthia Viteri, que fue vendedora ambulante, ha hecho carrera política en el partido socialcristiano, PSC. Su candidatura fue una sorpresa para los que esperaban que una de las voces más influyentes de la derecha, Jaime Nebot, se presentara por tercera vez. Aunque Nebot apoyó la candidatura de Viteri asegurando que “Cynthia es el hombre”, en las últimas semanas hizo un llamamiento a los candidatos opositores para que renunciaran en favor de la propuesta con más posibilidades, con la idea de evitar fragmentar el voto opositor y que Lenín Moreno gane en primera vuelta.

“Hay un gran grupo de personas que van a votar en contra de, en contra de lo que representan otros candidatos. Sobre todo en la oposición, que ha buscado líderes que puedan vencer al gobierno actual”, analiza Bernardo Moreno. La Unidad fue el ejemplo de esa unión contra AP, pero se ha desintegrado. Partidos como SUMA y Juntos Podemos han preferido apoyar a Lasso. Viteri y su segundo de a bordo, Mauricio Pozo, que ha estado vinculado al sector financiero y empresarial del país, quieren promocionar la inversión, la apertura a la empresa privada y tratados de libre comercio.

La izquierda también es oposición. El héroe de guerra y exalcalde de Quito, Paco Moncayo, dio un impulso a la coalición Acuerdo Nacional por el Cambio, que integra formaciones como el partido indígena Pachakutik o Izquierda Democrática. Con una campaña muy enfocada a los jóvenes, que suponen el porcentaje del electorado más alto, promete tanto estimular el sector privado como la transición progresiva a una economía no extractivista, empezando por frenar la actividad petrolera en el Parque Nacional Yasuní. Junto a su compañera de binomio, la académica Monserrat Bustamante, asegura que acabará con la criminalización de la protesta social y los gastos superfluos del Estado como viáticos y propaganda.

El quinto en las encuestas es Dalo Bucaram (Fuerza Ecuador), hijo del polémico expresidente Abdalá Bucaram. Este abogado y exfutbolista de convicciones cristianas quiere conservar lo mejor de la Revolución Ciudadana sin dejar de ser muy crítico con Correa. Hay otros tres candidatos en la carrera a la Presidencia sin apenas presencia en las encuestas: Washington Pesántez (Unión Ecuatoriana), Iván Espinel (Compromiso Social) y Patricio Zuquilanda (Partido Sociedad Patriótica), cuya candidatura se decidió dos días antes de cerrarse el plazo de inscripción.

La Economía como reto

La crisis económica marcará la campaña electoral y la gestión del siguiente gobierno. “La economía es una situación más delicada que va a marcar la siguiente legislatura porque hay una contracción económica importante desde 2016, posiblemente en niveles del 2,5% al 3%, con perspectiva a una nueva contracción en 2017 del 1,5%”, apunta Crespo que pronostica recortes estatales sea cual sea el presidente electo.

Para el analista de Alianza PAIS, Fander Falconí, “los candidatos que logren articular una propuesta coherente alrededor de la producción, el empleo, la innovación y el talento humano, van a tener una propuesta ganadora”. Oswaldo Moreno advierte que hay que centrarse en los problemas que realmente preocupan en la calle: “Una cosa es la agenda que marcan los medios, los analistas, la opinión pública pero esta lista al final difiere mucho de lo que la gente requiere”.