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El odio se apodera de los institutos del Sáhara

Los saharauis denuncian que hay 13 alumnos más heridos

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El desalojo del Campamento Dignidad y los enfrentamientos entre civiles marroquíes, azuzados por la policía, y saharauis marcaron el 8 de noviembre el punto de no retorno del odio entre estas dos comunidades, cuya convivencia rota tiene como nuevo escenario los institutos de secundaria de la ex colonia.

Tras los sucesos del lunes en el instituto Mulay Rachid de la ciudad de Esmara, en el que una refriega entre estudiantes marroquíes y saharauis acabó con 36 heridos, ayer se conoció que sucesos similares en otros institutos, esta vez en El Aaiún, terminaron también con alumnos heridos y otros detenidos en comisaría.

En la capital saharaui, los dos centros que sirvieron de escenario al odio fueron el instituto Mohamed V y la escuela de secundaria Temia. Según el activista saharaui de derechos humanos Ahmed Brahim, 13 estudiantes resultaron heridos y varios de ellos fueron detenidos tras la refriega.

Los saharauis denuncian que se trata de agresiones efectuadas por los alumnos marroquíes, con el apoyo de la policía. En el caso del instituto Mulay Rachid de Esmara, los estudiantes saharauis han relatado que sus compañeros marroquíes entraron en el centro escoltados por los agentes y blandiendo palos y cadenas.

Tras un primer intento de refugiarse en las clases, los saharauis (que están en minoría, como en casi todos los colegios del Sáhara), terminaron por hacer frente a los marroquíes que los asediaban.

La versión que ofrecen las autoridades marroquíes de estos hechos es muy diferente. Para Rabat, se trata de simples peleas entre escolares. Un funcionario de El Aaiún restó ayer importancia a los sucesos en el instituto Mohamed VI describiéndolos como 'un caso puntual'.

El activista Brahim asegura que los marroquíes que protagonizaron los incidentes en el centro educativo de Esmara podrían proceder de El Gaiz y Erbayeb. Estos barrios surgieron a partir de los campamentos de la unidad, los enormes asentamientos de tiendas de campaña donde Marruecos hacinó en los noventa a marroquíes traídos al Sáhara con la intención de incluirlos en el censo para el referéndum.

Entre los 36 heridos en Esmara no sólo hay estudiantes. También los padres de tres alumnos y un profesor, aseguran activistas de derechos humanos. Los familiares de los heridos se congregaron el lunes frente al hospital para protestar por el ataque, pero fueron desalojados por la policía.

A Fatma Al Adli, concejala del Ayuntamiento de Esmara, que también resultó herida, nadie le preguntó cuál era su ideología. Pese a estar más cerca 'de la territorialidad marroquí que del separatismo', asegura otro saharaui, fue agredida. La razón es su origen: 'Ahora están pegando a todos los saharauis. Hay un odio radical'.

Mientras tanto, dos ediles de la Federación Canaria de Municipios lograron ayer entrar en El Aaiún. Tras salir del aeropuerto, Josefa Milán, concejala de solidaridad del municipio grancanario de Telde, y Gregorio Hernández, alcalde de la localidad de San Mateo, se desplazaron a su hotel, a donde inmediatamente 'llegaron dos coches de policía' que se unieron a 'dos furgonetas militares', explicó por teléfono a este diario Hernández.

Sometidos en todo momento a seguimiento por 'policías de paisano', Hernández y Milán fueron recogidos en el hotel por activistas que los llevaron a casa de Aminetu Haidar. Al cierre de esta edición, ambos esperaban para entrevistarse con víctimas de la represión. 'Los saharauis tienen aún mucho miedo de hablar', explicó el alcalde canario.