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La ONU envía ayuda a 100.000 refugiados en Uzbekistán

El 90% de los huidos son niños, mujeres y ancianos; los muertos ascienden ya a 187

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Los dos primeros aviones de la ONU con ayuda de urgencia para los 100.000 kirguises de etnia uzbeca a los que la violencia ha forzado a huir al vecino Uzbekistán llegaron a Andiyán. En esta región se encuentran los 75 campamentos instalados por las autoridades uzbecas para alojar a la marea humana provocada por los peores conflictos étnicos de los últimos 20 años en el vecino Kirguistán. El 90% de estos refugiados son niños, mujeres y ancianos, según datos de Unicef.

Pero los refugiados en Uzbekistán son sólo una parte del total. Las organizaciones de ayuda humanitaria creen que el número total de desplazados por la violencia en la ex república soviética puede elevarse ya a un cuarto de millón de personas.

El estallido de violencia que truncó el pasado jueves la otrora pacífica convivencia entre las comunidades kirguís y uzbeca en Kirguistán está horrorizando incluso a los curtidos trabajadores humanitarios. Pascale Meige Wagner, del Comité Internacional de la Cruz Roja, aseguró a la BBC que lo que más le ha impactado es 'el nivel de brutalidad: la intención de herir y matar'.

El 90% de estos refugiados son niños, mujeres y ancianos, según datos de Unicef

Los asesinatos, incluso de mujeres embarazas casi a término como la uzbeca Mujaram, de 25 años, encinta de ocho meses, que cayó abatida por un francotirador en Jalal Abad los saqueos, las violaciones, y los incendios de viviendas, comercios y automóviles han creado un clima de terror inédito en las últimas dos décadas en Kirguistán. El Ministerio de Sanidad kirguís, citado por AKI, cifró los muertos en 187 y los heridos en casi 2.000 personas, de las que cerca de un millar están hospitalizadas. Esta mañana, según informa la agencia rusa RIA-Nóvosti, el número de muertos confirmados en sur del país asciende a 191 personas más 1.971 heridos, de los cuales 957 ya han recibido asistencia médica. La presidente interina de Kirguizistán, Rosa Otunbáyeva, ha admitido que el número de víctimas mortales podría ser 'varias veces superior' a la cifra que ofrecida, ya que la tradición local es enterrar inmediatamente a los difuntos sin certificar su muerte en el hospital.

Otunbáyeva y su Gobierno reiteraron que la situación se está normalizando y decretaron tres días de luto nacional por las víctimas.

Mientras tanto, EEUU ha anunciado que Robert Blake, secretario de Estado adjunto para Asia Central y Meridional, llegará a la región el viernes para reunirse con el Gobierno kirguís y estudiar la situación creada por el estallido de violencia.