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La ONU exige investigar la represión de las protestas en Egipto

Naciones Unidas denuncia otro estallido de violencia del Estado contra sus ciudadanos

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La violencia y la represión de las protestas en Egipto continúan. El centro de El Cairo es, por quinto día consecutivo, escenario de enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas del orden. El balance de muertos en los últimos días asciende ya a 37, según el recuento realizado por Reuters, después de que un hombre haya muerto en la ciudad de Alejandría, donde también se han producido protestas y disturbios.

Sin embargo, el Ministerio de Sanidad ha cifrado en 32 los muertos y 2.000 los heridos en los incidentes registrados en los últimos días en todo el país. Una fuente militar, citada por la televisión egipcia, ha desmentido que la policía haya usado gases tóxicos, tal y como han denunciado algunos médicos que atienden a los heridos en la plaza Tahrir. Por su parte, el titular egipcio de Sanidad, Amro Helmy, ha reconocido que algunos de los fallecidos han muerto por heridas de bala.  

'Algunas de las imágenes son profundamente impactantes'

Ante ello, la ONU ha pedido que se inicie una investigación 'urgente, imparcial e independiente' de la represión de las protestas y que se depure judicialmente la responsabilidad penal de quienes han empleado una violencia excesiva contra los manifestantes.

'Algunas de las imágenes procedentes de Tahrir, como las palizas brutales a manifestantes ya inmovilizados, son profundamente impactantes, al igual que las informaciones sobre manifestantes desarmados con disparos en la cabeza', ha denunciado la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.

Naciones Unidas ha alertado del deterioro de los espacios públicos para 'ejercer los derechos fundamentales', como las libertades de expresión, prensa, asamblea y asociación, y la necesidad de levantar de manera inmediata el estado de emergencia. En vez de asistir a 'una nueva sociedad democrática abierta en Egipto' tras el derrocamiento del expresidente Hosni Mubarak 'estamos viendo otro estallido de violencia por parte del Estado contra sus ciudadanos, que de manera legítima expresan de manera creciente su indignación'.

La ONU alerta del deterioro de los espacios públicos para los derechos fundamentales

Pillay también recordó la proximidad de las elecciones parlamentarias y presidenciales, que, según el presidente de la Comisión Suprema Electoral, Abdelmuiz Ibrahim, se celebrarán según la fecha prevista. Así, los comicios para la Cámara Baja comenzarán el próximo 28 de noviembre y está previsto que se desarrollen en tres fases y acaben el 10 de enero. Mientras, para la Cámara Alta se iniciarán el próximo 29 de enero y terminarán el 11 de marzo.

Ayer, el jefe de la Junta Militar, Husein Tantaui, prometió ayer que las presidenciales se celebrarán antes de julio de 2012. La respuesta de los miles de manifestantes congregados en la plaza Tahrir fue la de 'vete, vete' y el mensaje claro: 'El pueblo quiere derrocar al mariscal'. El Ejército había prometido inicialmente que dejaría el poder en seis meses tras la caída de Mubarak, por lo que su continuación al frente del país ha generado malestar entre los ciudadanos, que temen que la revolución no haya servido finalmente para nada.  

Entre tanto, los rumores sobre el que podría ser el nuevo presidente se suceden. Mientras se especula con que Mohamed El Baradei, Nobel de la Paz y candidato a la presidencia, pueda ser designado como nuevo primer ministro interino del país después de que el Ejecutivo de Essam Sharaf haya presentado esta semana su renuncia ante la represión con la que se ha respondido a las nuevas protestas.

Según informa hoy el diario Al Wafd, el exdirector de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) había planteado algunas condiciones para asumir las riendas de un futuro gobierno de salvación nacional. El Baradei ha señalado que sólo aceptará el cargo si se mantiene la celebración de las elecciones parlamentarias a partir del próximo lunes y que su nombramiento sea aprobado por el nuevo Parlamento. Asimismo, ha reclamado autoridad para poder tomar decisiones sin la intervención del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.