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Operación seducir a los 'latinos'

Newt Gingrich y Ron Paul tratan de ganarse el voto hispano en los 'caucus' de Nevada

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Es difícil ser republicano y seducir al voto latino. Rosario Marín, antigua tesorera del gabinete de George Bush, lo está viviendo en carne propia. En un desayuno con la comunidad latina de Las Vegas, intenta sin mucho éxito vender los méritos electorales de Newt Gingrich.

Mientras degustan los tamales de Doña María, el restaurante donde se celebra el encuentro, los asistentes escuchan a la exfuncionaria hablar de sus logros profesionales como ejemplo de integración exitosa. Marín que nació en México, emigró a EEUU en 1972, cuando tenía 14 años, y se labró una carrera en el Partido Republicano cuando ser latina era una rareza política. En California, fue brevemente Secretaria de Consumo del gobernador Arnold Schwarzenegger.

A los republicanos les es muy difícil atraerse los votos de los inmigrantes

Cuando habla de Obama, Marín dice que 'le hierve el estómago' y recuerda que el paro y las ejecuciones hipotecarias han afectado muy duramente a los latinos de Nevada. Afirma que Gingrich, que puja por endurecer las leyes contras los ilegales, no tiene nada contra los hispanos. El público no parece muy convencido.

En Nevada, donde el 14% de los votantes son latinos, sólo dos de los cuatro candidatos que compiten en las primarias se han acercado a la comunidad latina: Gingrich y el congresista tejano Ron Paul. Mitt Romney, que según los últimos sondeos debía ganar los caucus (asambleas populares) de ayer por un amplio margen (45%) y Rick Santorum, el exsenador de Pensilvania, ni se han molestado.

Nevada padece el dilema de estados del oeste de EEUU como Colorado y Arizona, que se debaten entre asimilar a una población, esencialmente mexicana, que fue la mano de obra barata del boom inmobiliario y de la industria de servicios, y rechazar a los sin papeles con medidas cada vez más severas y discriminatorias. Pero los hispanos no se reconocen del todo en esta discusión.

La recesión afecta mucho a los latinos, cuyos ingresos se han reducido el 66%

'Los políticos no consiguen el voto latino porque sólo lo consideran desde el punto de vista de la inmigración ilegal', dice Fernando Romero, presidente de Hispanic in Politics (HIP), una asociación dedicada a promover la participación electoral latina. 'No hablan de lo que preocupa a los que estamos integrados en el sistema'.

Preocupaciones como la educación y el acceso a becas, que no son prioridades conservadoras. El rechazo del Dream Act, por ejemplo, una ley que lleva diez años en los pasillos del Congreso y que facilitaría la legalización, a través de la educación y el Ejército, de los sin papeles que llegaron a EEUU siendo niños ha perjudicado a los candidatos republicanos ante el voto hispano.

La economía es otra prioridad. La recesión ha perjudicado mucho más a los latinos, cuyos ingresos medios han caído un 66% entre 2005 y 2009 según el Pew Hispanic Center. 'A los empresarios latinos de Las Vegas les preocupa lo que a sus colegas anglos: que no haya tantos impuestos para hacer negocios', dice Joe Hernández , vicepresidente de la Cámara de Comercio Latina.

Los hispanos ya son 50 millones, pero siguen al margen de la política

Los latinos son la primera minoría en EEUU, con el 16% de la población, 50 millones de personas, pero siguen al margen de la política. En las legislativas de 2010, sólo votaron 6,6 millones de ellos. Y no es un voto cautivo de los demócratas, ni mucho menos. Algunos hispanos republicanos se labran un futuro en Washington o a nivel local, como el primer gobernador latino de Nevada, Brian Sandoval, la primera gobernadora latina de Nuevo México, Susana Martínez, y el senador de Florida, Marco Rubio.

'Estamos muy decepcionados con Obama. Nos prometió mucho y es el presidente que ha llevado a cabo más deportaciones' (400.000 en 2011), dice Alex Garza, de HIP, que se autodefine conservador, 'y aunque a veces nos olvidan, cada elección recuerda a los candidatos que no pueden ganar sin el voto latino'.