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La oposición siria rechaza hablar con Al Asad en Moscú

El CNS califica la propuesta rusa de "intento de manipulación del proyecto que se está preparando en el Consejo de Seguridad de la ONU"

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Rusia ha tratado de llevar a cabo de manera infructuosa su propia receta para el cese de la violencia en Siria, que consistía en el encuentro de los representantes del gobierno de Al Asad y de la oposición en Moscú para negociar 'sin injerencia exterior' y 'sin condiciones previas'.

El régimen sirio de Bachar al Asad había aceptado la invitación, pero la oposición se ha mostrado tajante en su exigencia al actual presidente de abandonar el poder. 'Solo aceptamos negociar sobre un periodo transitorio en el que no estén ni Al Asad ni cualquier otra persona con las manos manchadas de sangre', ha respondido el dirigente del CNS, quien ha asegurado que la propuesta 'un intento de manipulación del proyecto de resolución que se está preparando en el Consejo de Seguridad de la ONU'.

Estos movimientos se producen antes de que mañana, martes, una delegación de la Liga Árabe se reúna con el Consejo de Seguridad de la ONU en busca de apoyos para la última iniciativa árabe.

Rusia había propuesto que el Gobierno sirio y la oposición debían 'enviar a sus representantes a Moscú en unos plazos consensuados por ambas partes para la celebración de contactos informales sin condiciones previas'.

'La celebración de esos contactos es urgentemente necesaria para cesar la violencia'

La invitación rusa insistía en que los representantes sirios podrían abordar cualquier asunto sin limitación de ninguna clase, incluido el inicio del diálogo nacional propuesto por la Liga Árabe. 'La inmediata celebración de esos contactos en Moscú es urgentemente necesaria para cesar cualquier violencia en Siria e impedir la desintegración sangrienta y la confrontación en la sociedad', apuntaban.

El diálogo es crucial para 'el éxito de las profundas reformas democráticas' impulsadas por el régimen de Al Asad, criticado por la comunidad internacional por la represión violenta de la oposición, según Moscú. Rusia, añadía, se encontraba dispuesta a contribuir 'al arreglo del conflicto por los mismos sirios a través de medios pacíficos, sin injerencia exterior y respetando la soberanía siria'.

Sin embargo, la oposición no ha querido aceptar la propuesta. 'El régimen tiene que irse totalmente y Siria debe empezar un periodo nuevo sin asesinos', manifestó Ramadán, que criticó la represión gubernametal, que ha dejado más de 5.000 muertos desde que estallara la revuelta en marzo pasado, según cifras de la ONU.

Esta hoja de ruta estipula, entre otros puntos, que Al Asad traspase el poder al vicepresidente y se forme un Gobierno de unidad nacional, antes de redactar una nueva Constitución y convocar elecciones, lo que ya ha sido rechazado rotundamente por el régimen sirio.

Moscú, que ya en octubre pasado vetó junto a China un proyecto europeo de condena a Damasco, aseguró la semana pasada que hará lo mismo en el Consejo de Seguridad de la ONU con el proyecto de resolución árabe sobre Siria.