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Los pacifistas confían en superar las presiones

Desconocidos "sabotean" uno de los barcos antes de salir

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Ni la amenaza de abordaje de Israel ni sus presiones a los diferentes gobiernos impedirán que la Segunda Flotilla de la Libertad alcance las costas de Gaza en los próximos días. Así de contundentes se han mostrado los organizadores de la misión en una rueda de prensa en Atenas.

Pero pocas horas después, se topaban con un nuevo sobresalto. Desconocidos “sabotearon” el barco en el que iban a viajar activistas griegos, suecos y noruegos, según explicaron desde la organización. El buque se disponía a hacer unas pruebas cuando se quedó inmovilizado. Tras ser inspeccionado, se descubrió que alguien había cortado el eje del que pende la hélice. “Tememos una escalada de este tipo de sabotajes y ya hemos puesto un equipo de guardia para vigilar los buques”, explicó anoche el portavoz de Rumbo a Gaza, Manuel Tapial.

Finalmente será “entre el jueves y el viernes” cuando una decena de barcos se juntarán frente a las costas griegas para, en grupo, poner rumbo a Gaza. Vangelis Pissias, profesor universitario e impulsor de la iniciativa es optimista, pese a las “presiones” que, según dijo, están recibiendo por parte de Israel y de Grecia para no hacerse a la mar.

El embajador en Atenas recibe el martes a los cargos públicos españoles

La Flotilla, recalcó, no es una campaña en contra de Israel. “Vamos en contra de la política de exclusión del pueblo palestino”, apuntó. Ejerció de anfitrión en una gran comparecencia pública internacional, que fue interrumpida por la euforia de la delegación norteamericana que lanzó consignas y cánticos a favor de la libertad del pueblo palestino. La excoronel estadounidense Ann Wright alentó la esperanza de los palestinos de que llegue toda la ayuda humanitaria que transporta la expedición. “We are coming (estamos llegando)”, les dijo.

El escritor sueco Hanning Menkel ironizó con la posibilidad de que en la sala hubiera algún periodista que pasara información a los servicios secretos israelíes. “¿Acaso estamos haciendo una declaración de guerra?”, se preguntó. Y el también escritor, el español Santiago Alba Rico, recordó a la población gazatí que “no está sola”.

Está previsto que la Flotilla zarpe el jueves o el viernes rumbo a Gaza

Por otro lado, el eurodiputado de IU, Willy Meyer, la diputada de EUPV en Les Corts Valencianes, Marina Albiol, y la parlamentaria navarra de NaBai, Nekane Pérez, tienen previsto reunirse el martes en Atenas con el embajador español en Grecia. Le exigirán que inste al Gobierno a garantizar la integridad de todos los participantes en la misión.

En el Gernika, el barco español que llevará a Gaza a 50 activistas, también se embarcará el turco Buhari Cetinkaya, representante legal de las nueve víctimas mortales de la primera Flotilla. 

El portavoz en el congreso de IU, Gaspar Llamazares valora positivamente que el Gobierno 'acepte establecer una ‘línea caliente' para hacer un seguimiento de la misión humanitaria', pues considera fundamental que Exteriores pida a Israel 'respetar los derechos fundamentales' y que 'permita el acceso a Gaza a unos ciudadanos pacíficos que denuncian el hecho inaceptable del encarcelamiento de más de un millón de seres humanos'.

Junto a Izquierda Unida los diputados de Iniciativa per Catalunya, Esquerra Republicana y Bloque Nacionalista Galego -Gaspar Llamazares, Núria Buenaventura, Joan Tarda y Olaia Fernández, respectivamente- han llevado la exigencia de realizar un 'seguimiento permanente y preciso' del desarrollo de la II Flotilla de la Libertad ante la titular de Asuntos Exteriores Trinidad Jiménez.

La ministra, que llegó a un acuerdo con los diputados en estos términos, sin embargo ha asegurado que el Gobierno no está en condiciones de 'garantizar la seguridad' del casi medio centenar de activistas españoles que viajarán en dicha flotilla a bordo del barco ‘Gernika'.

Los cuatro parlamentarios también han pedido la revisión de la carga de los barcos para que se compruebe que solo portan material humanitario. De esta forma nadie podría alegar posteriormente otros argumentos para justificar ninguna acción de fuerza en aguas internacionales, como ya ocurrió el año pasado por parte del Ejército de Israel que atacó a los miembros de la I Flotilla .