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El papel de EEUU en política exterior centra el debate entre Biden y Ryan

Los números dos de Obama y Romney se enzarzan en una discusión sobre asuntos como la dureza que se debe aplicar a las relaciones con Irán o la gestión del Gobierno estadounidense del ataque a su embajada en Libia

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El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el aspirante al cargo del Partido Republicano, Paul Ryan, se enzararon ayer en una batalla dialéctica en su primer y último debate de cara a las elecciones presidenciales del próximo 6 de noviembre centrado en la economía y en la política exterior del Gobierno de Barack Obama. El mayor enfrentamiento verbal se ha producido, precisamente, en esta última materia.

Ryan acusó a Obama de mostrar una postura 'débil' ante el programa nuclear iraní. 'Cuando llegó a la Presidencia, Irán tenía material nuclear para crear una bomba, ahora tiene suficiente para cinco. Están cuatro años más cerca de conseguir armas nucleares', sostuvo. Además, advirtió de que la administración demócrata no llevará a cabo un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares del país persa. 'Aunque ahora el Gobierno está diciendo que la opción militar está sobre la mesa, suena muy poco creíble', consideró.

Por su parte, Biden aseguró que 'Irán no tiene ningún arma nuclear en estos momentos' y ha destacado que es así gracias a la determinación de Obama, que ha conseguido imponer 'el régimen de sanciones más severo de la historia' al país persa. '¿Cree que si le hubiéramos dejado esto a un Congreso republicano hubiéramos conseguido el apoyo de Rusia y de China y de todos nuestros aliados?', cuestionó.

A ello, el aspirante demócrata añadió que si la República Islámica llega a conseguir el uranio enriquecido suficiente para fabricar armamento nuclear 'la Casa Blanca lo sabrá', subrayando que entonces el Gobierno estadounidense podría asestar 'un golpe serio' a Irán.

Ambos discutieron también sobre el asalto de un grupo de milicianos al consulado de Estados Unidos en la ciudad de Benghazi, ubicada en el este de Libia, que se saldó con la muerte del embajador del país norteamercano en Trípoli, Christopher Stevens, de dos ex miembros de las fuerzas de élite y de un experto informático. El candidato republicano criticó que el Gobierno haya entregado información confusa sobre este incidente. 'Al presidente le costó dos semanas averiguar y reconocer que había sido un ataque terrorista', reprochó.

Ryan también criticó las que consideró 'deficientes' medidas de seguridad. 'Nuestro embajador en París tiene un grupo de marines protegiéndole. ¿No deberíamos haber tenido un grupo de marines protegiendo al cónsul en Benghazi, donde sabemos que hay células de Al Qaeda?', planteó.

En respuesta, el vicepresidente se comprometió a 'llegar hasta el fondo del asunto' y, 'nos lleve dónde nos lleve', a 'contárselo al pueblo estadounidense para no volver a cometer los mismos errores'. 'Puedo asegurar que encontraremos a los responsables y los llevaremos ante la justicia', añadió. Biden aprovechó la ocasión para criticar al candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, por dar una conferencia sobre Libia poco después del ataque al consulado estadounidense en Benghazi. 'Ahí, no fue muy presidencial', dijo, haciendo una comparación con la actitud del ex gobernador en el careo de la semana pasada con Obama.

En materia económica, Ryan repitió los argumentos de Romney. 'Estamos yendo en la dirección equivocada', aseveró, señalando que Estados Unidos está creciendo al 1,3%, 'que es menos que el año anterior y el anterior', y que el nivel de empleo en septiembre ha sido menor que el de agosto y julio. 'Desde luego, esto no parece una recuperación económica', sostuvo.

En respuesta, Biden adquirió un compromiso con el pueblo estadounidnse: 'no descansaremos hasta que puedan prometerle a los suyos que todo va a ir bien', subrayando que el proyecto presidencial de Obama 'está dirigido a la clase media'. A este respecto atacó la postura republicana. 'Cuando comenzó la crisis económica, nosotros fuimos al rescate de la clase media y les ayudamos a refinanciar sus hipotecas para que no perdieran sus casas. ¿Qué dijo Romney?, 'No, dejad que los créditos hipotecarios toquen fondo', recordó.