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Patti Smith se emociona y se equivoca en la ceremonia de los Nobel

La cantante ha interrumpido la canción en dos ocasiones por la emoción y los nervios, y el auditorio le ha dedicado una enorme ovación.

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La cantante estadounidense Patti Smith interpretando un tema del ausente ganador del Premio Nobel de Literatura Bob Dylan, durante la ceremonia de entrega del premio Nobel 2016 en el Stockholm Concert Hall de Estocolmo, Suecia. EFE

ESTOCOLMO.- La cantautora estadounidense Patti Smith se ha convertido este sábado en la protagonista de la ceremonia de entrega de los Premios Nobel, aunque no recibía ningún galardón, y con su voz ha eclipsado la ausencia del laureado en Literatura, Bob Dylan, de quien interpretó el tema A Hard Rain's A-Gonna Fall.

Una enorme ovación de los más de 1.500 invitados ha premiado a la cantante estadounidense, de 69 años, que ha interrumpido la canción en una ocasión y ha tenido un pequeño tropezón una segunda vez.

Vestida con un traje de pantalón y chaqueta negros y camisa blanca de largos puños, ha cantado acompañada únicamente por una guitarra el tema de Dylan, que ha tenido que interrumpir. "Podemos retomar esta estrofa. Lo siento, estoy tan nerviosa", ha dicho la veterana artista. Y es que A Hard Rain's A-Gonna Fall son casi siete minutos de canción con una complicada letra compuesta por Dylan en 1963, y plagada de inquietantes visiones. 

La directora de la Real Orquesta Filarmónica de Estocolmo, la joven Marie Rosenmi, ha advertido del error a la cantante, que ha pedido retomar la estrofa y ha recibido el primer aplauso del auditorio, entre los que estaban los reyes de Suecia, Silvia y Caros Gustavo, y la princesa heredera, Victoria, con su esposo, el príncipe Daniel.

Posteriormente, la cantante, embargada por la emoción, ha tenido un segundo tropiezo con la larga y compleja letra de la canción de Dylan, pero ha sabido reponerse para dar más potencia a su voz mientras algunos de los asistentes no podían retener las lágrimas.

El auditorio le ha dedicado una enorme ovación al finalizar un tema muy significativo en la carrera de Dylan, compuesto en 1963, un himno de la canción protesta que fue escrita en los años del miedo ante una posible guerra nuclear.

Es un tema repleto de visiones inquietantes, como la que habla de un recién nacido rodeado de lobos, y al que la cantante de Chicago (EEUU) imprimió de una gran emoción.

Engdahl de Dylan no ha perdido la oportunidad de referirse a quienes no han visto con buenos ojos que el Nobel sea para un cantautor y ha asegurado que "si la gente en el mundo literario gime, hay que recordarles que los dioses no escriben, sino que danzan y cantan". El nuevo premio Nobel de Literatura es "un cantante que merece un lugar junto a los griegos, junto a Ovidio, junto a los visionarios románticos, junto a los reyes y las reinas del blues, junto a los maestros olvidados de brillante calidad", según dijo Engdahl.

Su revolución ha sido devolver "al lenguaje de la poesía su elevado estilo, perdido desde los románticos", pero no para "cantar eternidades, sino para hablar de lo que pasa a nuestro alrededor. Como si el oráculo de Delfos estuviera leyendo las noticias de la tarde".

Dylan pertenece al mundo de la literatura porque "la belleza de sus canciones es de la más alta categoría", una artista que ha cambiado "nuestra idea de lo que puede ser la poesía". Aunque Dylan no está en Estocolmo, sí ha enviado un texto que será leído al final del banquete de gala, cuando un premiado por categoría tome la palabra.