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El Pentágono exige a Wikileaks que entregue de inmediato los documentos filtrados

"Estamos pidiéndoles que hagan lo correcto. Esperamos que cumplan nuestras demandas"

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El Pentágono pidió el jueves a la web Wikileaks que entregue de inmediato aproximadamente 15.000 documentos que no ha publicado sobre la guerra de Afganistán.

'Estamos pidiéndoles que hagan lo correcto', dijo el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell, al pedir a WikiLeaks que entregue los documentos.

Wikileaks filtró hace unos días a varios medios documentos importantes que dejaban a la Administración estadounidense en evidencia sobre la guerra en Afganistán.

'Esperamos que cumplan nuestras demandas', indicó a los periodistas, añadiendo que el único dueño legítimo del material clasificado era el Gobierno estadounidense y que los documentos habían sido robados. Asimismo, instó al sitio a que los eliminara de Internet.

80 expertos en inteligencia estaban examinando con detenimiento los documentos

Morrell dijo que la salida a la luz pública de los textos secretos, que incluían nombre de informantes afganos, había causado ya daños y que la demanda para que la información sea borrada de forma permanente de la web pretendía minimizar los daños.

Añadió que aproximadamente 80 expertos en inteligencia estaban examinando con detenimiento los aproximadamente 70.000 documentos que ya se han publicado y notificando a los gobiernos internacionales y a ciudadanos afganos en caso de que estuvieran en peligro.

La semana pasada, el almirante Mike Mullen, presidente del Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, dijo que Wikileaks podía ser responsable de las muertes de soldados estadounidenses y de informantes afganos que han quedado expuestos por la filtración, una de las brechas de seguridad más importantes en la historia militar de Estados Unidos.

El Pentágono tiene una investigación abierta, junto con la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), para identificar a la persona que filtró los documentos, que denuncian desde muertes de civiles no divulgadas hasta la posible colaboración de los servicios secretos de Pakistán con los talibanes.

El principal sospechoso hasta ahora es el analista de inteligencia del Ejército Bradley Manning, de 22 años, quien ya se encontraba detenido en una base militar en Kuwait tras otra filtración en mayo y ha sido trasladado a otra prisión en Virginia.

El ex pirata informático que denunció a Manning, Adrian Lamo, puso esta semana la pista de las autoridades sobre dos estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por su sigla en inglés), a los que acusa de colaborar en la filtración de documentos.