Publicado: 31.03.2016 12:29 |Actualizado: 31.03.2016 18:04

La Policía belga registra un hotel en relación al yihadista francés que ultimaba un nuevo atentado

El presunto terrorista, Reda Kriket, fue detenido el pasado jueves a las afueras de París, y en su apartamento se encontraron materiales para fabricar bombas, además de cinco fusiles de asalto kaláshnikov, una metralleta, siete pistolas y numerosa munición.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
La policía belga vigila la entrada de un colegio de secundaria. REUTERS/Francois Lenoir

La policía belga vigila la entrada de un colegio de secundaria. REUTERS/Francois Lenoir

BRUSELAS.- La Policía federal belga lleva a cabo nuevos registros en una operación en la localidad de Cortrique (oeste de Bélgica) en relación con el presunto yihadista francés Reda Kriket, detenido el pasado jueves en Francia cuando, según las autoridades galas, ultimaba un atentado terrorista.

El operativo tiene lugar en Marke, un distrito de Cortrique, según la cadena de televisión flamenca VTM, hacia donde se han trasladado efectivos de la Policía federal y militares. Según el mismo medio, la acción tiene lugar en el hotel Villa Marquette, un establecimiento vacío.



En Bélgica fueron detenidos el pasado 25 de marzo Rabah N. y Abderamane A., ambos inculpados por terrorismo en relación al plan de atentado frustrado. Otras tres personas han sido inculpadas cuando fueron detenidas el día 27, aunque sin precisar si están relacionadas con los atentados de Bruselas, la preparación de un ataque en la periferia de París la semana pasada o el 13-N en la capital gala: Yassine A., Mohamed B. y Aboubaker O.

Reda Kriket fue inculpado este miércoles por la Justicia francesa y detenido provisionalmente. El sospechoso, de 32 años, ha sido imputado por asociación con fines terroristas y por tenencia de armas y explosivos, entre otros cargos.

El fiscal de París, François Molins, indicó que en el apartamento alquilado por Kriket en Argenteuil, a las afueras de París, bajo una falsa identidad, se encontró una gran cantidad de material para fabricar bombas, además de cinco fusiles de asalto kaláshnikov, una metralleta, siete pistolas y numerosa munición.

También hallaron siete teléfonos nuevos, que Molins dijo que podrían haber servido para coordinar el atentado, y pasaportes robados, para moverse con identidades falsas. Sin embargo, Molins indicó que no se ha podido determinar cuál era el objetivo del atentado.