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La Policía carga contra los indignados en Nueva York

El movimiento Occupy Wall Street paraliza el centro financiero y varias estaciones de metro. Unas 200 personas son arrestadas

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Algo de caos, unos pocos heridos, mucha Policía y grandes protestas. El 'Día de acción' convocado por Occupy Wall Sreet (OWS) para conmemorar los dos meses de reivindicaciones que han reverberado por todo Estados Unidos, paralizó ayer parte del centro financiero en un día de cierta confusión para un movimiento que fue desalojado por la Policía el pasado martes de su cuartel general en el parque Zuccotti y que ahora busca una nueva plataforma para sus manifestaciones.

'Nuestro parque, nuestras calles', gritaba el millar de simpatizantes, que tras intentar manifestarse delante de la Bolsa de Nueva York, a primera hora, se reagrupó en Zuccotti. La Policía estaba por todas partes. La Bolsa, que desde el 11-S es un lugar de difícil acceso, se convirtió ayer en una plaza fuerte: sólo los que tenían credenciales de NYSE podían acceder al recinto.

El caos tuvo un efecto contraproducente. No afectó tanto a los banqueros contra los que OWS se manifiesta sino a los empleados que trabajan en las entidades financieras y que usan el transporte público. 'Respaldo su mensaje pero creo que hoy se están pasando', decía Linda Robitu, cuando intentaba acceder a las oficinas de Chase, al salir del metro.

Los manifestantes no parecían especialmente coordinados. La concentración se convocó para conmemorar el segundo mes de protestas, pero tras la orden de desalojo las manifestaciones se convirtieron en una demostración de fuerza contra las autoridades que simbolizan el poder, en este caso de la ciudad. '¡No se puede contener una idea que tiene tanto poder!', gritaban los indignados.

Al cierre de esta edición se habían producido cerca de 200 detenciones pero no se descartaba que hubiera más. Los agentes, muy tensos, no dudaron en zarandear a los manifestantes, uno de ellos sangraba abundantemente con una herida en la cabeza, y a periodistas cuyas acreditaciones no han servido estos días para protegerlos de la Policía.

La prohibición de acampar en Zucotti dificulta que las protestas continúenLos activistas tomaron algunas estaciones de metro de la ciudad para difundir su mensaje. Por la tarde se manifestaron en Foley Square, delante de los tribunales que hace unos días respaldaron la decisión del Ayuntamiento de desmantelar lo que se había convertido en una pequeña ciudad. Desde ahí debían cruzar el puente de Brooklyn, donde en los primeros días del movimiento se produjeron 700 detenciones.

Occupy Wall Street se enfrenta a un dilema en estos momentos. Aunque teóricamente puede seguir manifestándose en Zuccotti, lo cierto es que los guardias de seguridad que ahora patrullan la plaza y el hecho de que ya no pueden acampar ha hecho casi imposible las protestas, y el movimiento debe ahora encontrar una nueva forma de mantener su presencia. El desalojo del campamento en Nueva York siguió a los de Atlanta, Portland y Oakland, donde la Policía empleó granadas lacrimógenas.