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La Policía detiene a 400 indignados de Occupy Oakland

Los activistas trataban de ocupar un edificio vacío en esta ciudad de la costa oeste de EEUU

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Las calles de la ciudad de Oakland (California) se convirtieron el sábado (ayer de madrugada en España) en escenario de una batalla campal entre los antidisturbios y miembros del movimiento Occupy Oakland, una rama local de Occupy Wall Street, que protesta por la crisis económica y en contra de la codicia de los empresarios y los inversores.

Más de 400 personas fueron detenidas y tres policías y un manifestante resultaron heridos, según datos difundidos ayer la Policía de esta ciudad de 400.000 habitantes situada en la Bahía de San Francisco. Los manifestantes aseguraron que una docena de ellos resultaron heridos y sufrieron quemaduras como resultado de la acción policial.

Los enfrentamientos comenzaron a última hora del sábado, cuando los indignados de Oakland intentaron ocupar el abandonado centro de convenciones Henry J. Kaiser para establecer allí su cuartel general. El movimiento decidió ocupar el edificio después de haber sido desalojados a la fuerza en dos ocasiones por la Policía de la plaza Frank Ogawa, donde habían iniciado sus protestas.

“Occupy Oakland se encuentra sin hogar mientras edificios permanecen vacíos y sin utilizar”, señalaron los manifestantes en un carta abierta a la alcaldesa de Oakland, Jean Quann, y a la Policía, donde denunciaban “la burbuja inmobiliaria, los préstamos depredadores y las crisis perpetuas del capitalismo”, entre otras cosas.

La mayoría de los arrestos se produjeron cuando unos mil manifestantes comenzaron a empujar la valla del centro de convenciones y a tirar a la Policía botellas, piedras y otros objetos. Los antidisturbios respondieron con gases lacrimógenos, porrazos y granadas de humo.

“Occupy Oakland debe dejar de utilizar la ciudad como su patio de recreo”, dijo en rueda de prensa la alcaldesa Jean Quann. Por su parte, los indignados, describieron la actuación de los antidisturbios como “una respuesta policial brutal”.