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La Policía griega carga con gases lacrimógenos contra los refugiados en el campo de Idomeni

Los testigos presentes en el terreno aseguran que ha habido decenas de heridos durante los incidentes del miércoles por la tarde

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Un grupo de voluntarios atiende a uno de los heridos por las cargas de los agentes. / PABLO GABANDÉ

La Policía ha vuelto a cargar con gases lacrimógenos contra los miles de refugiados que se encuentran atrapados en el campo de Idomeni, en la frontera entre Grecia y Macedonia, según han relatado a Público varios testigos desplegados en la zona.

El miércoles, sobre las 19:30 de la tarde, un grupo de refugiados trató de negociar con la Policía griega para que no desalojaran el campamento que habían montado sobre las vías del tren a escasos metros de la frontera. En un momento dado, un grupo movió uno de los vagones abandonados y lo quiso empotrar contra la concertina que los separa de Macedonia. La policía griega respondió con gases lacrimógenos, pero eso no evitó que hubiera un segundo intento por parte de los refugiados de empujar el vagón por las vías. 

"En ese momento, la policía se puso los cascos, escudos y máscaras de gas. Pocos minutos después empezó una batalla por la desesperación, por la frustración, por la libertad”, explica Marc García, coordinador de Unadikum Refugees. 


"Hay gente que lleva aquí cuatro meses, gente que hace un año que salió de casa y que no tienen un futurible, que no saben cuánto tiempo les queda en el campo de refugiados o si les van a mandar a otro. Esto lleva a situaciones de desesperación que son comprensibles", señala Amelia Martínez Lobo, activista desplegada en la zona. Amelia, quien ha conseguido llegar en la mañana de este jueves a Idomeni después de pasar varios controles fronterizos y registros en su vehículo, ha asegurado que se han encontrado con casos de familias que han decidido volver a Siria.

"Esta gente está en un limbo legal. El cierre de fronteras y la políticas de la Unión Europea han generado un tapón de 10.000 personas, de ellas 5.000 niños", denuncia.

Los testigos presentes en el terreno calculan que ha habido decenas de heridos por los gases lacrimógenos. Los más graves han sido trasladados a un hospital cercano, según ha confirmado a este periódico una voluntaria de Médicos Sin Fronteras. La ONG humanitaria decidió abandonar el campo en torno a las 22:00 de la noche de ayer, tras los altercados, debido a la gravedad de la situación y al riesgo por motivos de seguridad. Esta mañana han retomado su actividad en el campo, donde numerosas personas siguen necesitando asistencia. 

No es la primera vez que la Policía griega utiliza la fuerza en el campo de Idomeni, donde las carencias materiales son más que evidentes, aunque la mayoría de los activistas presentes en el terreno coinciden en que esta reacción no suele ser habitual en ellos, en contraste con la Policía de Macedonia.