Publicado: 03.09.2015 13:25 |Actualizado: 03.09.2015 13:25

La Policía húngara obliga a los refugiados a bajarse del tren que
les llevaba a la frontera con Austria

Cerca de medio centenar de agentes han parado el convoy en la localidad de Bicske, donde hay un centro de acogida. A los que han intentado huir a través de las vías, se les ha detenido a porrazos. El tren había partido desde la estación de Budapest, reabierta hoy.

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Agentes de la Policía húngara retienen, porra en mano, en las vías de la estación de Bicske a los refugiados a los que se ha obligado a bajar del tren. /REUTERS

Agentes de la Policía húngara retienen, porra en mano, en las vías de la estación de Bicske a los refugiados a los que se ha obligado a bajar del tren. /REUTERS

BICSKE (HUNGRÍA).- La Policía húngara ha obligado a los refugiados que viajaban a bordo de un tren hacia una localidad próxima a la frontera con Austria a que se bajaran en la localidad de Bicske, donde hay un centro de acogida, según ha constado un reportero de Reuters.

Un tren lleno de refugiados había partido poco antes desde la estación principal de Budapest hacia Sopron, una localidad próxima a la frontera con Austria. La Policía ha pedido a todos los pasajeros que se bajaran y los que no son refugiados o inmigrantes han podido subir a otro tren.



Los refugiados han golpeado las ventanillas desde fuera gritando "campo no, campo no", ante la mirada de unos 50 agentes antidisturbios alineados cerca del tren. Uno de los vagones ha sido vaciado ya por la Policía pero todavía hay otros cinco vagones llenos.

Muchos de los refugiados, percatándose de que se les iba a obligar a acudir al centro de acogida, han intentado huir corriendo por las vías del tren. Ante la estampida, los agentes húngaros han respondido con fuerza y a golpe de porrazo han detenido a los que pretendían emprender la huida.

Este tren era uno de los que este jueves por la mañana han partido de la estación de trenes de Keleti, en Budapest, después de que el Gobierno húngaro haya reabierto las puertas del complejo. Sin embargo, las autoridades del país magiar tan solo han dejado que volvieran a circular los trenes con destinos nacionales y ha prohibido la salida de los convoys con destinos internacionales, para impedir que los cientos de refugiados apostados desde hace días en la estación pudieran subirse en ellos.  

El desalojo se produce después de que el jefe de gabinete del primer ministro, Viktor Orban, haya indicado que la Policía cumplirá con las normas del espacio Schengen y hará todas las comprobaciones necesarias a los inmigrantes y refugiados que viajen en trenes nacionales hacia la frontera occidental del país.

En rueda de prensa, Janos Lazar ha sostenido que la actual situación de caos que se vive en la principal estación de tren de Budapest se debe a los controvertidos mensajes enviados desde Alemania a los refugiados sirios.

"Esto es por Alemania (...) hace más de una semana dijo a los sirios que Alemania les esperaba, invitándoles a mesa puesta", ha denunciado Lazar, añadiendo que luego Alemania intentó forzar controles sobre los inmigrantes al día siguiente.