Publicado: 26.08.2014 15:08 |Actualizado: 26.08.2014 15:08

Poroshenko: "El destino de Europa y del mundo se decide en Minsk"

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El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, tiene claro que el cara a cara que mantendrá con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en Minsk, la capital de Bielorrusia, será determinando para el conflicto armado en Ucrania y para el resto del mundo. "En esta reunión en Minsk se decide el destino del mundo y de Europa. Así lo veo yo", ha resumido Poroshenko al inicio de la reunión en el Palacio de la Independencia en la capital bielorrusa, según las agencias rusas.

Mientras continúan los enfrentamientos en las regiones orientales ucranianas de Donetsky Lugansk, ambos mandatarios se han estrechado la mano al posar para los fotógrafos en la sede de las consultas entre la Unión Aduanera (Rusia, Bielorrusia y Kazajistán), Ucrania y la UE que se celebra en Minsk.

Tras la cumbre se espera que seguidamente se celebren encuentros bilaterales, entre los que el más esperado es el posible cara a cara entre Putin y Poroshenko, que se sentaron en una misma mesa en sólo una ocasión y en presencia de otros líderes europeos, para el 70 aniversario del Desembarco de Normandía.

Poroshenko, antes de nada, ha instado a respaldar su plan de paz para la guerra civil en su país, que incluye el desarme de las milicias prorrusas y la descentralización de Ucrania, aunque se mostró dispuesto a debatir otras vías de solución de la crisis. También considera que el único instrumento eficaz para acabar con el derramamiento de sangre es un control eficaz de la frontera con Rusia y el suministro de armas a los rebeldes, así como la liberación de los prisioneros de guerra.

Putin: "Estamos convencidos de que la crisis ucraniana no se podrá solucionar por la vía de la fuerza"

Por su parte, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, aseguró que el conflicto ucraniano no se puede resolver por la fuerza, en alusión a la ofensiva de las fuerzas ucranianas contra los bastiones de los separatistas prorrusos de las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk.

"Estamos convencidos de que (la crisis ucraniana) no se podrá solucionar por la vía de la escalada del uso de la fuerza, sin tener en cuenta los intereses vitales de las regiones surorientales del país y sin un diálogo pacífico con sus representantes", dijo.

Aunque no es seguro el encuentro entre ambos presidentes, otros mandatarios han manifestado su interés en que negocien una solución al conflicto. Es el caso del presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, que en su reunión con Poroshenko le ha pedido que "hable cara a cara" con Putin". "Para Rusia y para Ucrania ha llegado la hora de la verdad, pues el derramamiento de sangre no puede continuar", aseguró.

Añadió que "si esto sigue se puede convertir en una confrontación global", y animó a ambos líderes a lograr un compromiso para frenar las hostilidades en el este de Ucrania, donde el Gobierno de Kiev acusa a Rusia de apoyar y armar a los separatistas.

"Si esto sigue se puede convertir en una confrontación global" Durante la apertura de la cumbre, Nazarbáyev propuso una tregua humanitaria para aliviar la situación de la población en la zona de combates en Donetsk y Lugansk.

Mientras, el presidente anfitrión, el bielorruso Alexandr Lukashenko, hizo un llamamiento a la responsabilidad de ambos países.

"Si queremos que nos consideren políticos responsables debemos tomar conciencia de la responsabilidad que tenemos ante nuestros pueblos y dejar de lado las ambiciones políticas", dijo.

Y ofreció la capital bielorrusa como sede para posteriores rondas de negociaciones para la solución de la crisis ucraniana.