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El portavoz de Gadafi advierte de que la guerra no ha acabado

Musa Ibrahim asegura que tienen armas para "luchar durante meses"

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'Esta guerra no ha acabado. Tenemos armas suficientes para luchar durante meses'. Musa Ibrahim, el portavoz de Muamar Gadafi, renovó las amenazas de lo que queda del régimen despótico libio de prolongar la guerra en el país magrebí. También dejó claro que los partidarios que aún le son fieles al dictador se aferrarán con uñas y dientes a los feudos que todavía siguen en sus manos: las ciudades de Beni Walid, Sirte, cuna del dictador, y Sabha.

'[Gadafi] Está dirigiendo personalmente todos los aspectos de la lucha. Habla con la gente, da discursos, debate y cuida de todos los aspectos de la resistencia', aseguró Musa, que sostuvo que el exlíder, en paradero desconocido, sigue en Libia y que 'confía en la victoria'.

En una llamada telefónica a la agencia Reuters, este portavoz aseguró que más de 2.000 personas han muerto en los últimos 17 días de bombardeos aliados sobre la ciudad de Sirte, bajo control de los gadafistas.

Según Musa, la OTAN 'atacó Sirte anoche con más de 30 cohetes dirigidos al principal hotel de la ciudad y al complejo Tamin, que incluye más de 90 edificios residenciales. El resultado: más de 354 muertos, 89 personas aún desaparecidas y casi 700 heridos en una noche'.

La OTAN restó importancia a estas declaraciones: 'Estamos al tanto de estas acusaciones. No es la primera vez que se producen. Lo más frecuente es que luego se descubra que son infundadas o no concluyentes', declaró en Bruselas un portavoz de la Alianza Atlántica, el coronel Roland Lavoie.

Como si quisieran corroborar el pronóstico de una guerra larga que hizo el portavoz de su líder, las brigadas gadafistas atrincheradas en Beni Walid y Sirte no se rinden. Tras repeler la ofensiva de las fuerzas rebeldes del viernes en Beni Walid, los leales al dictador lanzaron un ataque con misiles contra un puesto de los milicianos situado a 10 kilómetros de la ciudad. Al menos seis rebeldes resultaron heridos, uno de ellos grave.

En Sirte, las fuerzas del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio no han logrado tampoco doblegar la resistencia de los soldados fieles al dictador, tropas que cuentan con la ventaja de ser soldados profesionales frente a unos contendientes que han mejorado mucho sus competencias militares en los últimos meses, pero que no dejan de ser, en su inmensa mayoría, profesores, ingenieros o funcionarios con un fusil en las manos.

Según la BBC, las fuerzas del CNT llegaron a una gasolinera a tres kilómetros de la ciudad, pero tuvieron que replegarse al ser recibidos con fuego de artillería.