Publicado: 27.03.2010 00:05 |Actualizado: 27.03.2010 00:05

Posada Carriles reaparece en una manifestación en Miami

El terrorista se suma a la marcha multitudinaria en favor de las Damas de Blanco

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Gloria Estefan consiguió lo que durante años intentaron sin éxito los líderes más radicales de Miami: unir al exilio anticastrista. Más de 100.000 cubanos, según la CNN, abarrotaron la Pequeña Habana de la capital de Florida para dar su apoyo a las Damas de Blanco, convertidas hoy en heroínas para muchos de ellos. Artistas, empresarios, jubilados, comerciantes Y, entre ellos, un terrorista: Luis Posada Carriles. El ex agente de la CIA está reclamado por Venezuela, acusado de planificar el atentado contra un avión de Cubana de Aviación, que acabó en 1976 con la vida de 73 personas.

Posada Carriles ha dedicado su vida a acabar con otra, la de Fidel Castro. Por eso es coprotagonista, y no actor de reparto, de la serie El que debe vivir, que todos los domingos reúne a los cubanos frente a la pantalla de televisión y que narra los 638 atentados fallidos y conspiraciones para asesinar al líder de la Revolución.

El llamamiento de Gloria Estefan congrega a más de 100.000 cubanos

"Estoy firmemente apoyando la libertad de Estados Unidos y allá en Cuba", señaló el anciano, que incluso se atrevió a vestirse de blanco, a las agencias de prensa. El más furibundo de los anticastristas se convirtió durante unas horas en objetivo de los fotógrafos en su reaparición pública.

Desde que la CIA diera por imposible la eliminación física de Castro y una vez acabada la guerra fría, los intentos de magnicidio fueron casi exclusivos de Posada Carriles. También se le acusa de ser el inductor intelectual de los últimos atentados realizados en suelo cubano, una oleada de bombazos que acabaron con la vida de un turista italiano en el verano de 1997.

Su caso se ha convertido en un tira y afloja entre Washington y La Habana, que ayudada por Venezuela, exige la extradición de Posada. Protegido por el Gobierno estadounidense, aún no se ha conseguido que sea juzgado en Cuba.

Cuba no ha logrado la extradición del terrorista que trató de matar a Castro

Y el jueves se transformó en el clásico invitado que se cuela en las fiestas sin invitación, pero a quien no hay manera de echar.

El matrimonio Estefan, que también ha sufrido en otros tiempos las iras de los más radicales en el exilio, decidió no mirar al pasado para apoyar a las Damas de Blanco. "Estamos aquí para que el pueblo cubano sepa que estamos con ellos", clamó la cantante. "Esto comprueba que somos un solo pueblo, de muchas nacionalidades, de muchos colores, pero un pueblo al que lo une el amor por la libertad", dijo.

Los Estefan también lograron el respaldo de gran parte de la comunidad musical que vive en Miami. A la manifestación acudieron Albita Rodríguez, Willy Chirino y Olga Guillot, entre otros. Y desde la distancia se solidarizaron estrellas como Juanes, Ricky Martin y Shakira, respetada en el continente por su activismo social. La cantante barranquillera calificó a las Damas de Blanco de "heroínas de nuestro tiempo, estandartes de la valentía femenina y víctimas de la represión y de la violación de los derechos humanos en Cuba".

Alabanzas en Miami, insultos y empujones en La Habana. Las esposas y madres de los presos políticos cubanos volvieron a sufrir ayer un mitin de repudio por los mismos de siempre. En un recorrido por el céntrico barrio del Vedado, las Damas de Blanco soltaron palomas blancas. La respuesta fue inmediata: activistas gubernamentales de la Unión de Juventudes Comunistas comenzaron a gritar "Esta calle es de Fidel" y las persiguieron hasta la vivienda de Laura Pollán, su líder.

Las Damas de Blanco mantienen un pulso inédito en 51 años contra el régimen de los hermanos Castro. La semana pasada realizaron siete caminatas de protesta, una de ellas abortada violentamente por la Seguridad del Estado, para exigir la libertad de los 200 presos políticos encarcelados en Cuba. Junto a Orlando Zapata, preso de conciencia muerto tras 86 días en huelga de hambre, y el periodista disidente Guillermo Fariñas, que aguanta en un hospital de Santa Clara tras 32 días de ayuno total, se han convertido en los nuevos símbolos de la lucha por la libertad en Cuba.