Publicado: 28.01.2014 09:34 |Actualizado: 28.01.2014 09:34

Las protestas se llevan por delante al Gobierno de Ucrania

Yanukóvich sacrifica a su lugarteniente y acepta la dimisión del primer ministro Azárov, lo que arrastra al resto del Ejecutivo

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El primer ministro de Ucrania, Nikolai Azárov, ha presentado este martes su dimisión, lo que, según la Constitución del país, implica la renuncia de todo el Gobierno. Así lo ha confirmado el presidente del país, Víktor Yanukóvich, que, asediado por las revueltas, ha sacrificado a su hasta ahora fiel lugarteniente: la salida del jefe del Ejecutivo "conlleva la dimisión de todo el gabinete de ministros de Ucrania". En su decreto, el mandatario ha encargado al ya ex primer ministro y a su equipo que ejerzan de manera interina hasta que nombre un nuevo Gobierno.

Azárov, de 66 años, fue la cara visible del rechazo del Gobierno ucraniano a firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea, que originó el conflicto que enfrenta desde hace dos meses a la oposición con las autoridades y mantiene a miles de manifestantes en las calles. Fue él quien defendió en la Rada Suprema (Parlamento) la necesidad de estrechar los lazos económicos con Rusia. En una carta enviada a Yanukóvich, el dimisionario ha defendido que ha tomado esta decisión "para crear posibilidades adicionales de alcanzar un acuerdo político y social y en aras de un arreglo pacífico".

"El conflicto que se ha producido en el país está amenazando el desarrollo económico y social de Ucrania, creando una amenaza para el conjunto de la sociedad ucraniana y para cada ciudadano ", afirma en su carta el hasta ahora primer ministro ucraniano difundida el mismo día en que el Parlamento ha aprobado la abolición de las leyes que restringen el derecho de manifestación.

Azárov: "El conflicto está amenazando el desarrollo económico y social de Ucrania"

"Durante la confrontación, el Gobierno ha hecho todo para lograr una solución pacífica. Hemos hecho todo para impedir el derramamiento de sangre, la escalada de la violencia y la violación de los derechos civiles", agrega para, posteriormente defender que "el Gobierno ha garantizado el funcionamiento de la economía y de el sistema de seguridad social en condiciones extremas".

Azárov, que asumió la jefatura del Gobierno ucraniano en marzo de 2010 y confirmado en el cargo en diciembre de 2012 por el nuevo Parlamento salido de las elecciones, considera que todos estos años hizo "todo para que Ucrania pudiera desarrollarse como un Estado europeo, democrático". "He tomado decisiones y he asumido responsabilidades para servir a los intereses del pueblo ucraniano, y por eso puedo mirar a los ojos a cada ciudadano, a cada compatriota", añade.

Ha admitido que la dureza del conflicto, que ha degenerado en violentos disturbios que han causado tres muertos, según las autoridades, y seis según la oposición, y el peligro que supone para los ucranianos y para el futuro del país le han hecho adoptar medidas "críticas", entre las que su incluye su decisión "personal" de dimitir. Pero, subraya, "lo más importante ahora es conservar la unidad y la integridad de Ucrania, esto es mucho más importante que cualquier plan o ambición personal". "Precisamente, por ello, he tomado esta decisión", ha concluido.


Un grupo de manifestantes en una barricada levantada en el centro de Kiev. - EFE

Mientras en Kiev, los manifestantes y la policía antidisturbios se mantienen en su posiciones en el centro de la ciudad, convertida en un complejo sistema de barricadas, la UE y Rusia celebran en Bruselas una cumbre en la que abordarán sus relaciones bilaterales con el telón de fondo de la crisis política ucraniana.  

Las discusiones entre el presidente ruso, Vladimir Putin y los presidentes de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, y el Consejo Europeos, Herman Van Rompuy, se centrarán tanto en "intereses comunes" como en "las diferencias a la luz de recientes acontecimientos", incluyendo las respectivas iniciativas de integración económica, su vecindad común o cuestiones comerciales como sus obligaciones como miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), según fuentes comunitarias.

En Bruselas, la UE y Rusia abordan sus relaciones con la crisis ucraniana de telón de fondo

Está previsto que en el capítulo de política de vecindad aborden inevitablemente la situación en Ucrania. Kiev se negó a firmar en el último minuto un acuerdo de asociación con la UE y optó por acercarse más a Moscú a través de un préstamo sin condiciones de 15.000 millones de dólares y una rebaja en los precios del gas importado de Rusia.

La UE se ha ofrecido a ayudar a fomentar el diálogo entre las autoridades ucranianas y la oposición con vistas a que cese la violencia en las calles, y por esa razón este lunes se desplazó de nuevo a Kiev el comisario europeo de Política de Vecindad, Stefan Füle. Está previsto que esta semana también se desplace a ese país la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.

"No es una interferencia enviar a nuestra gente a Kiev. Hablamos con todas las partes. El objetivo final es acabar con la violencia", destacaron las fuentes europeas, mientras que Rusia afirma que está dispuesta a actuar como mediador si Ucrania se lo solicita. Rusia también difiere con Bruselas sobre la posibilidad de adoptar medidas contra Ucrania que repercutan en la relación con ese país, ya que considera que no hay que utilizar "el lenguaje de las sanciones" con Kiev sino el del "apoyo y la asistencia".