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Las protestas populares también hacen caer al Gobierno jordano

El rey Abdulá II encarga al nuevo Ejecutivo "verdaderas reformas políticas"

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El rey Abdulá II aceptó ayer la dimisión en pleno del Gobierno jordano después de varias semanas de protestas en las calles debido al alto índice de desempleo y a los elevados precios que han alcanzado numerosos productos de primera necesidad como los alimentos y los combustibles.

La dimisión del Ejecutivo del primer ministro Samir Rifai es la última consecuencia del efecto dominó que se inició hace algunas semanas en Túnez y se ha extendido por Oriente Próximo. En el caso jordano, como en otros similares, la población está exigiendo reformas económicas de gran calado, pero también cambios políticos que acaben con el autoritarismo y ayuden a introducir sistemas democráticos.

La maniobra del monarca pretende aliviar la presión de la oposición

Abdulá II ha encargado al ex primer ministro Maruf Bajit que forme un nuevo Gabinete con el objetivo de 'dar pasos prácticos, rápidos y tangibles para abordar verdaderas reformas políticas, impulsar el carácter democrático de Jordania y consolidar un modo de vida seguro y decente'.

El profesor Asaf David, del Instituto Truman de la Universidad Hebrea de Jerusalén, cree que el descontento popular no está directamente relacionado con Egipto, aunque sin duda lo que sucede allí influye en toda la región. En su opinión, la dimisión del Gobierno se produce 'antes de lo previsto por los expertos'. 'Desde hace algún tiempo se hablaba de un cambio de Gobierno, pero todavía no se esperaba', puntualiza.

David considera que la dimisión del Gabinete es 'una jugada hábil del rey que debe considerarse en clave interna, puesto que lo que busca es quitarse de encima la presión de la oposición. No creo que la situación vaya a deteriorarse como en el caso de Egipto', añade. 'En la práctica, las protestas de las últimas semanas en Jordania han tenido un alcance muy limitado y no han sido contra el monarca, es decir contra el régimen, sino sólo contra el Gobierno'.

No obstante, David no está muy seguro de que las protestas se vayan a detener de un día para otro.