Publicado: 09.05.2014 11:38 |Actualizado: 09.05.2014 11:38

Putin: "La voluntad de hierro del pueblo soviético y su valentía salvó a Europa de la esclavitud"

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Rusia conmemora este viernes el 69 aniversario del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi con el tradicional desfile militar en la Plaza Roja, acto que estuvo presidido por el presidente ruso, Vladímir Putin.

El jefe del Kremlin elogió el viernes el papel de las fuerzas soviéticas en la derrota del nazismo, un discurso que tuvo un matiz especial al producirse en un momento en el que Moscú ha advertido del peligro que suponen líderes de Ucrania que considera neofascistas, e instó a Europa para evitar el ascenso de la extrema derecha.

"La voluntad de hierro del pueblo soviético, su valentía y resistencia salvó a Europa de la esclavitud. Fue nuestro país el que persiguió a los nazis a su madriguera, logró su destrucción total y final, y ganó a costa de millones de víctimas y terribles penurias", dijo Putin. "Siempre protegeremos esta sagrada e imperecedera verdad y no permitiremos la traición y la anulación de los héroes, de todos los que, sin pensar en ellos mismos, preservaron la paz en el planeta", agregó.

Putin pronunció su discurso ante soldados y veteranos de guerra en la Plaza Roja de Moscú en el desfile militar anual, durante el que tropas, tanques, artillería y lanzamisiles balísticos móviles desfilaron ante él mientras aviones de combate resonaban en un cielo sin nubes.  Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, Putin rindió tributo a los casi 27 millones de civiles y soldados rusos caídos en la Gran Guerra Patria, como se llama en este país el capítulo soviético (1941-45) de la Segunda Guerra Mundial.

El presidente ruso recordó la crucial batalla de Stalingrado, el asedio a Leningrado y tuvo también palabras para la batalla de Sebastopol, puerto del mar Negro situado en la península de Crimea, territorio antaño ucraniano y anexionado por Rusia el pasado 21 de marzo. Además, recordó los crudos combates que tuvieron lugar a orillas del río Dniéper, en territorio de la actual Ucrania, donde desde hace años no se celebran paradas militares el 9 de mayo, lo que en esta ocasión ha sido muy criticado por la prensa rusa.

Entre tanto, los insurgentes prorrusos del este de Ucrania aseguraron tener todo listo para la celebración este domingo del referéndum separatista pese a la petición de Putin de retrasar la consulta. "Todo está listo para la consulta del domingo. Todas las administraciones locales de Donetsk preparan la votación", aseguró a la prensa Román Laguin, presidente de la Comisión Electoral Central (CEC) de la autoproclamada República popular de Donetsk.

Pese al rechazo de Kiev y la unánime condena de Occidente, Laguin se mostró convencido de que "habrá una gran participación de en torno al 70% en toda la región". "Los resultados se conocerán el lunes a partir de las 15.00 hora local, aunque puede haber retrasos, ya que Donetsk se encuentra en condiciones de guerra civil", dijo.

Destacó que más de 400 periodistas han sido acreditados para informar sobre el evento, lo que demuestra "la relevancia del referéndum". Laguin reconoció que temen provocaciones, motivo por lo que este viernes fue evacuado el edificio de la CEC, aunque se mostró convencido de que la policía garantizará el orden como si se tratara de un proceso electoral cualquiera.

Los insurgentes prorrusos de las regiones orientales de Donetsk y Lugansk, limítrofes con Rusia, rechazaron ayer por unanimidad posponer la consulta en la que preguntarán este domingo a los electores si apoyan la independencia de sus territorios. En caso de que los votantes apoyen la independencia, el copresidente del gobierno de la República Popular de Donetsk, Miroslav Rudenko, aseguró que cinco regiones (Donetsk, Lugansk, Járkov, Odessa y Nikoláyev) formarían un nuevo Estado independiente que se llamaría "Novorossia" (Nueva Rusia).

Los partidos de fútbol de todas las ligas ucranianas previstos para este fin de semana, así como la final de la copa del próximo jueves, se jugarán a puerta cerrada por razones de seguridad, dijo la Federación de Fútbol de Ucrania (FFU).

La inestabilidad política también ha obligado a reubicar los partidos de las regiones de Donetsk, Lugansk, Jarkov y Odessa. A falta de dos jornadas para el final de la liga de Ucrania, sus responsables aún no han decidido si los aficionados podrán entrar en los estadios en la última semana de encuentros.

"La seguridad de los espectadores es la principal prioridad en todos los torneos. La Federación de Fútbol está en contacto directo con el Ministerio del Interior, teniendo en cuenta sus recomendaciones para la disputa de los partidos", dijo la FFU en el comunicado.

La decisión se ha tomado después de que el enfrentamiento entre ultras de dos equipos de fútbol ucranianos y habitantes prorrusos derivaron en una batalla campal en Odesa y el posterior incendio provocado en la Casa de los Sindicatos de la ciudad que dejaron 46 muertos.