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Martín Caparrós: "La razón principal del hambre es la riqueza"

Martín Caparrós ha hablado sobre su libro "El hambre" y cuál fue su proceso de escritura en los Cursos de Verano de la Complutense

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El escritor argentino,Martín Caparrós, ganador del premio. EFE

Martín Caparrós decidió visitar varios países para hablar con la gente y que le contaran historias. Historias sobre el hambre. "Es uno de los clichés más habituales porque lo fuerte de pasar hambre no es no comer, sino no saber si vas a poder comer", ha asegurado el escritor con la experiencia de los muchos relatos que escuchó.

Su libro, titulado "El hambre" se publicó a principios del año 2014 y, este jueves, en El Escorial, ha querido explicar las inquietudes que le llevaron a escribirlo y a dar a conocer uno de los mayores problemas del tercer mundo. Todo empezó al preguntar a Aisa, una mujer de Níger, cuál era su mayor sueño. Era tener una vaca para poder dar leche a sus hijos y cocinar buñuelos. "¿Pero si pudieras elegir lo que fuera que más pedirías?" ha explicado que continuó la conversación. "En ese caso pediría dos vacas", contestó la nigeriana a Caparrós. "Ese día decidí que tenía que escribir este libro", ha aclarado en los Cursos de Verano de la Complutense.

"La gente piensa en el hambre como algo abstracto, pero en realidad hay millones de personas que viven en esa abstracción todos sus días". El escritor y periodista iberoamericano ha explicado que lo que él pretendía era enseñar a la gente a "salir de esa abstracción y entrar por la puerta cotidiana de quien vive así". Cada año, nueve millones de personas en el mundo (cinco de ellas niños) mueren por inanición, malnutrición o causas derivadas del hambre como la malaria, tal y como ha recordado Caparrós. Por ello, decidió acudir a países donde "el hambre es o ha sido un verdadero problema". 

Cada año se tiran en España 7.600 millones de kilos de comida. Lo que supone 20 millones al día

Níger, Argentina, La India, Madagascar, Sudán del Sur, Bangladesh y Estados Unidos. En este último país es donde se dio cuenta de que "la razón principal del hambre es la riqueza". En occidente el problema no es el hambre, sino la obesidad, que afecta a 49 millones de niños en todo el mundo, "veía a muchísima gente saliendo y entrando de restaurantes de comida rápida y me daba cuenta de que el problema no era la falta de alimento, sino la distribución".  Desde los años 70 y 80, en el mundo se produce la suficiente comida como alimentar a todo el planeta. En España se tiran cada año 7.600 millones de kilos comida, lo que "podría alimentar a varios países que pasan hambre", ha explicado el escritor.  

A la pregunta de por qué eligió esos lugares como ejemplo del hambre, Caparrós ha explicado que "Níger es la concentración mas evidente de como un sistema global produce hambre". Lo mismo ocurre en Sudán del Sur, claro ejemplo de las dificultades que pasan los países africanos.  La India lo ha expuesto como "el mejor ejemplo de hambre no dramático", donde 250 millones de personas no mueren de hambre, pero tienen "medias vidas con niños que jamás van a desarrollarse como deberían".

El hambre y la política

Bangladesh le llamó la atención por ser la cuna de la fabricación textil con mano de obra casi esclava. "Todos queremos camisetas de diez euros, pero nadie piensa en quién está pasando hambre al fabricarlas", ha advertido a los presentes. Argentina, su país natal, tiene entre un 5% y un 10% de personas que no comen lo suficiente, con pequeños núcleos de población que viven en absoluta hambruna. Por último, Madagascar lo escogió para mostrar "el hambre del futuro". En el país, desde hace unos años se están produciendo una serie de apropiaciones de tierras, en las que el Estado participa, lo que puede conllevar a una falta de alimentos "muy seria". Sin embargo -como ya expusieron algunos de los ponentes invitados al curso "Hambre Cero"- "las hambrunas son causadas por temas políticos", ha querido exponer Caparrós. 

Ante esta situación, los asistentes han querido saber cómo es posible "conocer esta situación sin sentirse avergonzado de vivir en el primer mundo". "Muchos de nuestros ancestros pasaron hambre, ahora que ya no es así resulta más fácil olvidarlo y pensar que eso solo sucede en lugares extraños", ha sentenciado Caparrós.