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Los rebeldes forman un gobierno alternativo a Gadafi

El Consejo Nacional Transitorio rechaza la intervención extranjera en el conflicto

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Mientras un enloquecido, acorralado y absolutamente aislado Muamar Gadafi se resiste con uñas y dientes a abandonar el poder, los diferentes grupos que están protagonizando la revuelta popular contra el régimen han creado una especie de gobierno paralelo al de Trípoli.

La oposición constituyó el Consejo Nacional Transitorio en Bengasi, la segunda ciudad de Libia que lleva días bajo firme control de los rebeldes. 'En Libia no existen instituciones, y para que no haya un vacío de poder tiene que haber un ente político que mantenga contacto con el extranjero y con los consejos locales y que se encargue de los asuntos políticos', dijo Abdelhafiz Hoga, portavoz de la denominada Coalición Revolucionaria del 17 de Febrero.

Hoga subrayó que el Consejo Nacional rechaza cualquier tipo de intervención militar extranjera, ya que los rebeldes aseguran contar con fuerzas suficientes para derrocar al régimen de Gadafi. El portavoz descartó rotundamente la posibilidad de negociar con el régimen, tal y como había ofrecido Saif al Islam, hijo predilecto del tirano.

Clinton ofrece 'cualquier tipo de ayuda' para quienes la soliciten 

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, afirmó que estaba en contacto con grupos de opositores en Libia. 'Estaremos preparados para ofrecer cualquier tipo de ayuda que cualquiera quiera tener de EEUU', dijo antes de salir hacia Ginebra, donde se reúne hoy con sus colegas europeos y árabes para tratar la crisis.

Los rebeldes están a sólo 50 kilómetros de la capital, pues se han hecho con el control de la ciudad de Zauiya, al oeste del país. El régimen libio condujo a un grupo de periodistas extranjeros a esta localidad creyendo que seguía en manos de tropas partidarias de Gadafi, pero la imagen que encontraron fue la opuesta. Según una reportera de Reuters, la bandera tricolor ondeaba en los edificios más altos de Zauiyay había gente subida encima de tanques gritando: 'Esta es nuestra revolución'. Otros lanzaban zapatos contra pósters del dictador libio antes de arrancarlos.

Pese a la alegría reinante en Zauiya, los rebeldes esperaban anoche un ataque inmediato, ya que habían recibido información de que la ciudad estaba rodeada por 2.000 soldados afines a Gadafi. 'Haremos lo que podamos para repeler el ataque. Nos atacarán en breve', dijo un policía que se cambió de bando al inicio de la rebelión. 'Luchamos por la libertad y estamos dispuestos a morir por ella', añadió.

Los rebeldes ganan nuevas posiciones cada vez más cerca de la capital

En la población pueden verse numerosos edificios y vehículos quemados, que reflejan la violencia que ha castigado a la localidad en los últimos días. Según el testimonio de varios residentes de Zauiya, las tropas leales a Gadafi han atacado a la población con armas automáticas y granadas. Los kilómetros restantes entre Zauiya y la capital libia están vigilados por soldados de Gadafi, que cuentan con tanques y artillería pesada.

Mientras tanto, el drama de los refugiados continúa en las fronteras libias, donde miles de personas duermen al raso y carecen de techo donde cobijarse. Las autoridades tunecinas reconocieron estar desbordadas en el paso fronterizo de Ras Ajdir y piden ayuda urgente para poder atender al enorme flujo de trabajadores extranjeros y familias que huyen de la inestable situación que se vive en el oeste del país.

Según un portavoz de la Cruz Roja, 'hacen falta muchas más tiendas de campaña, colchones y mantas, porque por la noche hace mucho frío aquí y miles de personas están durmiendo al raso, apoyadas simplemente en sus maletas y enseres', asegura.

Acnur afirma que 100.000 personas han huido de la guerra

En una rueda de prensa en la frontera, el portavoz de Acnur en Túnez, Philas Khaial, pidió a la comunidad internacional que se movilice de forma rápida y con generosidad para ayudar. Acnur ha calculado que han huido un total de 100.000 personas, 55.000 a Egipto y 45.000 a la frontera de Ras Ajdir que une Libia con Túnez.

Los funcionarios tunecinos abandonaron sus puestos de trabajo en esta frontera, de modo que ahora sólo queda un control militar del lado libio. Un policía tunecino declaró a Público que estos militares están disparando contra los refugiados que intentan huir.