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El régimen sirio promete vengar la muerte de 120 soldados

Los residentes de Jisr al Shugou aseguran que fueron ajusticiados por negarse a disparar contra los civiles

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El régimen de Bachar al Asad amenaza con enviar al Ejército a la ciudad de Jisr al Shugou, en la frontera con Turquía, después de la muerte de 120 militares. Las autoridades sirias acusan de la matanza a 'grupos de hombres armados', mientras que la versión de los residentes es muy distinta: habrían sido asesinados por otros militares al negarse a atacar a los civiles que se manifestaban.

'El Estado actuará con firmemente, con fuerza y aplicará la ley. No estará de brazos cruzados ante los ataques contra sus propias fuerzas de seguridad', dijo el ministro de Interior sirio, Mohammed Ibrahim al-Shaar, ayer en un comunicado en la televisión estatal, según recoge la cadena Al Yazira. Un mensaje que fue ampliado por el ministro de Comunicación, Adnan Mahmoud, que aseguró que el Ejército 'cumplirá su misión de restaurar la seguridad nacional'.

Según el régimen, esos grupos armados incendiaron varios edificios oficiales, robaron cinco toneladas de dinamita y atacaron a las fuerzas de seguridad y a los civiles con granadas, ametralladoras y lanzacohetes. El balance de víctimas se saldó con 123 agentes muertos, cuya presencia en la ciudad estaba destinada a proteger a la población.

Algunas imágenes distribuidas por los habitantes de la ciudad muestran tanques abandonados, edificios en llamasy funcionarios huyendo. Perolos residentes afirman no haber sido atacados por ningún grupo rebelde, sino por los propios agentes que colocaron francotiradores en algunos edificios y se dedicaron a disparar a los manifestantes que protestaban contra el régimen.

El padre de Asad ya reprimió en 1980 con el Ejército una rebelión popular en la misma ciudadLa cadena británica BBC, después de hablar con algunos testigos de la matanza, explica este martes que los miembros de las fuerzas de seguridad que fallecieron fueron asesinados el sábado por otros militares al haberse negado a seguir disparando contra la población.

Y ahora los ciudadanos de Jisr al Shugou temen que el régimen cumpla su palabra y envíe al Ejército. Hecho que tiene un precedente e el pasado, cuando en 1980, un intento de rebelión contra Hafez el Asad, padre de Bashar, fue brutalmente aplastada causando decenas de muertos.