Publicado: 31.10.2015 10:13 |Actualizado: 31.10.2015 10:19

El Reino Unido cobrará por urgencias médicas a los turistas no comunitarios

Pagarán una tasa mínima de 76 euros para poder ser atendidos, más 270 euros por cada prueba médica. Los profesionales protestan: su trabajo es atender a los pacientes, "no actuar como agentes de fronteras", según la Asociación Médica Británica.

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Entrada principal del hospital King Edward VII, en Londres. STEFAN WERMUTH / Reuters

Entrada principal del hospital King Edward VII, en Londres. STEFAN WERMUTH / Reuters

LONDRES.- El ministerio de Sanidad del Reino Unido presentará en noviembre un programa para cobrar por la atención médica de urgencias a los turistas que no provengan del Espacio Económico Europeo (EEE), avanzó este sábado el diario The Times.

Los pacientes que requieran atención de emergencia pagarán una tasa mínima de 56 libras (76 euros), más unas 200 libras (270 euros) por cada prueba adicional que requieran, según un plan con el que el Gobierno británico prevé ahorrar unos 500 millones de libras al año (680 millones de euros).

"Los visitantes internacionales son bienvenidos a utilizar el sistema público de salud siempre que paguen por él, como hacen las familias que viven en el Reino Unido con sus impuestos", afirmó un portavoz del ministerio de Sanidad.


"Este Gobierno fue el primero en introducir medidas drásticas sobre el acceso de los inmigrantes al sistema sanitario, y siempre hemos sido claros en que queremos ampliar el programa para cobrar por la asistencia", recalcó ese portavoz.

El ministerio indicó que ninguna persona que necesite atención médica urgente será rechazada por los servicios de emergencias.

Bajo ese programa, los turistas del Espacio Económico Europeo, que incluye a la Unión Europea (UE), Islandia, Liechtenstein y Noruega, deberán presentar su tarjeta sanitaria comunitaria para que la factura del tratamiento se traslade a sus países, mientras que el resto de visitantes extranjeros deberán abonar los costes.

La Asociación Médica Británica sostuvo que "no se puede esperar que los médicos que trabajan en las salas de urgencias sean responsables de decidir quién tiene derecho a recibir tratamiento. Su trabajo es atender a los pacientes, no actuar como agentes de fronteras".