Público
Público

Reino Unido expulsa a los diplomáticos iraníes

El Gobierno británico cierra su embajada en Teherán y dice que el asalto de ayer tuvo "algún tipo de consentimiento del régimen" iraní

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Reino Unido ya ha ofrecido su respuesta tras el asalto ayer a su embajada en Teherán. El Gobierno británico asegura que no tiene intención de romper completamente sus relaciones con Irán, pero si estas ya no pasaban por su mejor momento, a partir de ahora serán, como poco, más complicadas.

Londres ha ordenado cerrar su legación en la capital iraní, ha evacuado a todo su personal diplomático y ha dado orden de echar el cierre de forma 'inmediata' a la misión iraní y ha dado 48 horas para que todos sus trabajadores abandonen el país. Reino Unido responsabiliza al Gobierno iraní de no garantizar la seguridad de su edificio e, incluso, considera que el ataque tuvo 'algún tipo de consentimiento del régimen'.  

El ministro británico de Exteriores, William Hague, ha comparecido ante la Cámara de los Comunes para informar de las decisiones de su Ejecutivo. El jefe del Foreign Office ha insistido en que el incidente supuso 'una violación' de las leyes internacionales y en concreto de la Convención de Viena, que obliga a los gobiernos a garantizar la seguridad del personal diplomático y embajadas extranjeras en su territorio. 

Londres acusa a Teherán de consentir el ataque a la legación

'Un país que nos hace imposible operar en su territorio, no puede esperar que le permitamos tener una Embajada operativa aquí', aseguró Hague en el Parlamento.  Antes de su declaración, el primer ministro, David Cameron, había avisado de que el Reino Unido estaba considerando tomar 'medidas muy duras' por un incidente que ha calificado como un 'ultraje'.

La tensión entre Irán y el Reino Unido ha ido aumentando desde que el lunes 21 Londres decidiese suspender todas las transacciones financieras con los bancos iraníes por su programa nuclear, del que sospecha una finalidad militar. Hace tres días, el Parlamento iraní ratificó por amplia mayoría una ley para rebajar las relaciones diplomáticas con el Reino Unido, lo que suponía de hecho la retirada de los embajadores. 

'Tenían instrucciones de no tocar a la gente pero sí destrozar las cosas'

Hague ha apuntado que las relaciones con el régimen iraní han sido últimamente 'difíciles' por sus discrepancias sobre derechos humanos y sobre su programa nuclear, pero que ello no puede justificar la gravedad de la situación vivida ayer en Teherán. Asimismo, el ministro de Exteriores ha agradecido la condena firme expresada de inmediato por muchos países occidentales y Naciones Unidas.

Hoy mismo, los representantes de la Unión Europea en Irán han mantenido una reunión para tratar la eventual retirada de sus embajadores del país. Los diplomáticos europeos estuvieron de acuerdo en que la ocupación por estudiantes islámicos de dos recintos de la embajada británica 'no fue espontánea', sino que 'estuvo bien coordinada'. 'Tenían instrucciones de no tocar a la gente pero sí destrozar las cosas y de causar el mayor daño posible', ha indicado una fuente europea.

La última vez que los embajadores de la UE se retiraron de común acuerdo de Irán fue en abril de 1997 y estuvieron siete meses fuera del país, después de que un tribunal alemán acusara a los servicios secretos iraníes de participar en el asesinato de cuatro disidentes kurdos en el restaurante Mykonos de Berlín, en 1992.

Cameron ha calificado el incidente de ayer de 'ultraje' 

De momento, Italia ha anunciado que estudia cerrar su embajada aunque, según ha declarado el ministro italiano de Exteriores, Giulio Terzi, la intención del Ejecutivo italiano es la de 'profundizar la línea a seguir con el resto de socios de la Unión Europea y reflexionar rápidamente' sobre la presencia de su embajador y sus diplomáticos.

Noruega ha optado por el cierre temporal de su oficina, sin evacuar por ahora a su personal. Asimismo, el Gobierno alemán ha informado de que ha llamado a consultas a su embajador en Teherán para trasladarle su exigencia a las autoridades iraníes de que protejan debidamente a los diplomáticos y representaciones extranjeras en su país. Lo mismo han hecho Francia y España, cuya embajada en Teherán sigue abierta a la espera de la evaluación que hagan los ministros de Asuntos Exteriores de la UE en la reunión prevista mañana en Bruselas.