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Renzi formaliza su dimisión como primer ministro italiano

El político florentino se reúne con el jefe del Estado, Sergio Mattarella, para hacer efectiva su renuncia tras su contundente derrota en el referéndum. El hasta ahora jefe del Ejecutivo propone a su partido: o Gobierno en coalición o elecciones anticipadas.

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El primer ministro italiano, Matteo Renzi. - REUTERS

ROMA.- Matteo Renzi ha formalizado este miércoles su dimisión como primer ministro italiano. El político florentino ha mantenido una reunión con el presidente de la República, Sergio Mattarella, para hacer efectiva su renuncia después de su fracaso en el referéndum del domingo sobre su reforma de la Constitución.

Renzi llegó a las 19.00 locales (18.00 GMT) a bordo de un coche y accedió al palacio del Quirinale, sede de la Jefatura del Estado. El encuentro terminó a las 19.44 locales (18.44 GMT), hora en la que el coche del hasta hoy jefe del Ejecutivo abandonó el palacio por su puerta principal, mientras que el pasado lunes lo hizo por una lateral. Ese día acudió para presentar su dimisión tras perder el referéndum del domingo pero Mattarella le instó a retrasar su renuncia hasta que el Senado aprobara definitivamente los Presupuestos Generales del Estado para 2017, lo que se produjo este miércoles.

La aprobación de los presupuestos, denominados en Italia Ley de Estabilidad, ha tenido lugar mediante una moción de confianza en el Senado, lo que ha agilizado los trámites parlamentarios al máximo. La iniciativa ha contado con 173 votos a favor y 108 en contra.
Los presupuestos presentados por Renzi aumentan hasta el 2,3% del PIB el objetivo de déficit de Italia para el próximo ejercicio, frente al 1,8% contemplado anteriormente.

Una vez que Mattarella ha aceptado la dimisión del político florentino, comenzará una ronda de consultas con la que tratará de determinar quién será el sustituto de Renzi para el nuevo Gobierno de transición, que deberá, principalmente, impulsar una ley electoral en base a la cual poder convocar elecciones generales. La ronda comenzará este jueves a partir de las 18.00 locales (17.00 GMT). Entre los nombres que suenan como candidatos para este papel están el actual ministro de Economía, Pier Carlo Padoan, o el presidente del Senado, Pietro Grasso. Mientras tanto, los distintos partidos políticos diseñan sus estrategias de cara a esta nueva etapa, divididos entre los que prefieren realizar una ley electoral y después celebrar elecciones y los que reclaman unos comicios cuanto antes y con la ley actual.

Gobierno en coalición o elecciones anticipadas

Antes de reunirse con Mattarella, Renzi se había dirigido a su formación, el Partido Demócrata (PD), en la que era su primera comparecencia pública desde anunciara su dimisión tras su fracaso en el referéndum sobre la reforma constitucional. Ante sus compañeros, hizo balance de sus mil días en el Ejecutivo y criticó el comportamiento de sus correligionarios críticos.

El que fuera jefe del Ejecutivo italiano planteó al PD la disyuntiva de defender la formación de un Gobierno con la participación de todos los grupos políticos o a la celebración de elecciones anticipadas. "Propongo una línea política para este partido. Nosotros no tenemos miedo a nadie, por tanto, si el resto de los partidos de la oposición quiere votar después de que los jueces del Tribunal Constitucional expresen el 24 de enero su parecer sobre los artículos incriminados como anticonstitucionales, que lo digan", señaló. La actual ley electoral vigente en el país, la llamada Italicum, es aplicable sólo para la Cámara de los Diputados, ya que la reforma de Renzi rechazada en el referéndum eliminaba la elección de los senadores en las urnas.

Agregó que "si quieren un nuevo gobierno que afronte la ley electoral y también las citas internacionales relevantes que tenemos para este año", entonces ─subrayó─ el nuevo Ejecutivo de transición deberá contar con la "responsabilidad de todos". "El PD es consciente de la responsabilidad, pero no puede hacerse cargo él solo de la situación, porque hemos pagado ya el precio de la responsabilidad en solitario", consideró. Por eso, opinó, tienen que ser todos "los partidos los que asuman la carga" y que no sólo favorezcan la formación de un gobierno de transición, con un sustituto de Renzi, y que recibiría de nuevo críticas por ser "el cuarto gobierno ilegítimo", ya que el país ha tenido desde 2013 tres gobiernos no elegidos en las urnas.

El político florentino hizo alusión así a una de las principales críticas que la oposición hace contra él: que es el tercer primer ministro no elegido en las urnas en los últimos cinco años. "Si queremos la responsabilidad, deberá ser para todos", comentó. Renzi se refirió así a la necesidad de que todos los grupos políticos gestionen el próximo año eventos internacionales como el 60 aniversario de la firma del Tratado de Roma o la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno del G-7 más los presidentes de la Comisión y el Consejo Europeos, en mayo en la ciudad siciliana de Taormina.

El ex primer ministro italiano también pidió a su partido que colabore con Mattarella, el presidente de la República, para resolver la situación de inestabilidad política en el país y sugirió la creación de una "delegación" que se encargue de analizar junto al mandatario el devenir de los acontecimientos. Renzi también realizó autocrítica y asumió "la responsabilidad de la culpa de no haber sabido ilustrar y explicar" a los ciudadanos la importancia de la reforma constitucional para "dar un motivo para votar por el 'sí'". Pero al mismo tiempo, lamentó que Italia siga teniendo en los próximos años un sistema de "bicameralismo perfecto", el único "en los 28 países de la Unión Europea" (UE).

Renzi también repasó las políticas que ha puesto en marcha durante su legislatura y dijo que, en este tiempo, su Ejecutivo ha provisto al país de "una bajada de impuestos y un aumento de los derechos, como la ley de uniones civiles entre homosexuales". También pidió a su partido que realice una reflexión interna sólo después de que la crisis política se haya solucionado, consciente de la división que existe en su grupo, donde una minoría crítica abogó en la consulta por el rechazo a la reforma constitucional.