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La revuelta egipcia cobra más fuerza con una nueva marcha masiva

Cientos de miles de personas vuelven a abarrotar la plaza Tahrir. El Movimiento 6 de abril reniega de la mesa de negociaciones que ofrece el régimen

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El pueblo egipcio ha vuelto a echarse a la calle de forma masiva contra el régimen de Hosni Mubarak. Esta mañana, el Movimiento 6 de abril había hecho un llamamiento para continuar con las movilizaciones pese a las negociaciones que algunos grupos opositores están manteniendo con el Gobierno.

Con la apertura al diálogo del gabinete de Mubarak y tras quince días de protestas, se temía que la fuerza de los opositores se apagara, pero el objetivo sigue siendo el mismo: Seguir en la plaza Tahrir de El Cairo, que se ha convertido en el símbolo de la revuelta popular, hasta que se vaya el presidente.

La relativa calma que reina en Egipto desde el fin de semana, con ausencia de incidentes violentos y el regreso de la rutina, ha empujado a mucha gente a regresar a la plaza. De esta manera se ha reavivado el movimiento en Tahrir, donde hoy se ha reunido una cantidad de gente mucho mayor que en los últimos días, provocando que se hayan creado largas colas de espera ante los controles de acceso, informa Óscar Abou-Kassem desde El Cairo.

Fuentes de los Hermanos Musulmanes, el principal grupo de la oposición, calculaban que después del mediodía había cerca de 300.000 personas en la plaza. Mientras, la cadena de televisión Al Arabiya hablaba de hasta un millón de egipcios.

El Movimiento 6 de abril, que se negó a sentarse en la mesa con el Gobierno, pidió, además, que la gente se concentrara ante la sede de la televisión estatal y marchara contra el Parlamento y el palacio de Mubarak.

'Espero que la gente siga manifestándose'

El mismo grupo ha llamado a otra nueva manifestación el viernes, en lo que han denominado como 'La semana de la resistencia'.'La televisión egipcia nos insulta y la solución ahora es recuperar la televisión nacional. Los jóvenes queremos una televisión que defienda Egipto y no las sillas del poder, una televisión que defienda los asuntos de la nación y no los intereses de Mubarak', explicó uno de los portavoces del Movimiento a EFE.

De hecho, los manifestantes han establecido un calendario claro, con grandes convocatorias los martes y los viernes, mientras que el resto de días de la semana la presencia de miles de personas en tiendas y carpas trata de que la revuelta no se apague.

Como recoge la agencia Reuters, algunos se han desplazado hasta Tahrir por primera vez desde que comenzaran las protestas hace ya 15 días. 'Es el primer día que vengo porque este gabinete es un fracaso, Mubarak sigue juntando las mismas caras [...] No es capaz de ver que se ha acabado', dijo Afaf Naged, ex directivo del Banco Nacional de Egipto. 'Espero que la gente siga manifestándose. Al principio nadie creía que el régimen fuera a caer, pero las cosas están cambiando', explicó Amir Fatouh, cirujano de 25 años.

A los manifestantes se han sumado Wael Goneim, el ejecutivo de Google liberado ayer por las autoridades y que se ha convertido en un héroe popular por su papel en la revuelta por internet, y Ahmed Zuweil, Premio Nobel de Química en 1999 y uno de los nombres que suenan para encabezar la transición.

Decenas de personas acampan a la sombra de los tanques del Ejército

Para llegar a la plaza se han instalado al comienzo del puente hasta calesas tiradas por caballos, que dan a la concentración un aire todavía más festivo que en ocasiones anteriores. Por toda la plaza se han colgado grandes carteles con fotos de los muertos, considerados 'mártires' por los manifestantes, en enfrentamientos con la policía o con los baltaghiya -matones-, los partidarios de Mubarak, que se concentraron de nuevo frente a las barricadas de Tahrir aunque no se produjeron altercados.

El ambiente pacífico se traduce en que han vuelto los niños a la plaza, en que cada día se instalan nuevas tiendas de campaña y en imágenes tan poderosas como la de decenas de personas 'acampadas' a la sombra de los tanques del Ejército, que ya están llenos de pintadas en favor de la revuelta. Y aunque abundan los carteles, pancartas y fotografías, el único emblema o estandarte que enarbolan los manifestantes es la bandera de Egipto, hoy más numerosa que nunca.

El domingo pasado, el vicepresidente egipcio, Omar Suleimán, comenzó un diálogo con las fuerzas políticas y, aunque invitó al Movimiento 6 de Abril a la reunión, éste rechazó participar .

Mubarak mira a otro lado y da la bienvenida a las conversaciones 

Mientras tanto, Mubarak está haciendo como si las protestas no existieran y ha optado por dar la apariencia de que con el diálogo podrá terminar su mandato. 'El presidente cree que estos pasos nos ponen de camino a solucionar la crisis', djo hoy Suleimán en una entrevista a la televisión estatal.

El vicepresidente ha informado de que ya se ha creado el comité para estudiar los cambios constitucionales. Suleimán además ha anunciado que Mubarak ha pedido al primer ministro, Ahmed Shafiq, que forme otro comité de seguimiento para supervisar la aplicación de lo acordado el domingo sobre la reforma constitucional.

También ha dado luz verde a la formación de un tercer comité que se encargue de investigar los incidentes que ocurrieron en la plaza Tahrir el miércoles pasado durante las manifestaciones que exigían la caída del régimen.