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La revuelta en Egipto aumenta la presión sobre Mubarak

Cientos de miles de personas se manifiestan este martes en las calles de El Cairo para tratar de derrocar al presidente. Al Jazeera asegura que se ha llegado al millón de personas. No hay incidentes

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Cientos de miles de egipcios se han lanzado a las calles de El Cairo para tratar de asestar el golpe definitivo al régimen de Mubarak.

La oposición, organizadora de la marcha, esperaba reunir a más de un millón de personas de los 18 millones que habitan en El Cairo. Las imágenes de cadenas de televisión como BBC o Al Jazeera, han ido mostrando la evolución de la afluencia a la plaza Tahrir, que se ha convertido en el centro de las protestas de los últimos ocho días.

Según la cadena qatarí hay dos millones de manifestantes, mientras que el diario The Guardian rebaja la cifra hasta más de un millón. Las agencias de noticias son más conservadoras. Reuters o AP rebajan el número hasta los 200.000, EFE habla de 'marea humana' de unas 100.000.

Según esta última, la plaza se ha llenando de gente de todas las edades, desde ancianos a niños acompañando a sus padres, y que agitan banderas y pancartas con lemas como 'La gente ha despedido al presidente', 'Mubarak vete', '¡Que se vaya, que se vaya!', '¡Fuera!' o '¡Basta ya!'. El ambiente es mucho más relajado que en las manifestaciones anteriores. Los opositores llamaron ayer a celebrar un festival callejero para decir adiós al presidente egipcio.

Hay que recordar que el régimen de Mubarak tiró Internet la semana pasada, después de haber cortado el acceso a redes sociales como Facebook o Twitter, para evitar que los opositores se pudieran organizar más fácilmente. Pero después de que se reestableciera el sistema de telefonía móvil, Google y la red de microblogging se han aliado para permitir a los egipcios twittear por medio de mensajes de voz llamando a varios números de teléfono.

Pasado el mediodía, Mohamed El Baradei volvió a convertirse en el portavoz de las protestas, esta vez con una entrevista a la cadena Al Arabiya. 'Mubarak debe dejar el país antes del viernes para evitar un baño de sangre. Estamos discutiendo las diferentes alternativas a la era post Mubarak', aseguró.

'Mubarak debe dejar el país ahora para evitar un baño de sangre', insiste Mohamed El Baradei  Sobre la oferta de diálogo que había vuelto a lanzar ayer por la tarde el nuevo vicepresidente, Omar Suleiman, El Baradei dijo que 'puede haber una negociación pero no llegará hasta que se acepten las demandas del pueblo, y la primera de ellas es que el presidente Mubarak se vaya. Quiero ver un Egipto en paz y si el presidente se va, entonces todo se desarrollará correctamente', concluyó.

La oposición se reunió esta mañana para coordinar la estrategia a seguir en los próximos días, hasta conseguir los objetivos comunes: la caída del régimen de Mubarak, la creación de un gobierno de unidad nacional y la redacción de una nueva Constitución.

La mínima reforma de gobierno anunciada por Mubarak, en la que cambió a tan solo tres ministros y el llamamiento al diálogo de Suleiman han llegado demasiado tarde, según la oposición, que reparte 'manuales del buen manifestante' para que no se den argumentos al Gobierno para reprimir a la población.

Cientos de miles de personas se han agolpado en la plaza Tahrir para forzar la caída del régimen. AFP

El ejército ha montado un dispositivo de seguridad muy fuerte con ayuda de los civiles para evitar los violentos enfrentamientos del pasado viernes. Los militares son la institución más respetada por los egipcios y han mostrado su cercanía al pueblo en los últimos días. Hoy, la cordialidad entre militares y población se repite, los manifestantes gritan “el ejército y nosotros somos uno”, aunque no hay abrazos ni subidas a tanques como los días precedentes, informa Óscar Abou-Kassem.

Para acceder a la plaza había que superar hasta tres puestos de control instalados por civiles y militares: en el primero, ciudadanos piden la documentación a los manifestantes; a continuación, soldados cachean a los presentes; mientras que en el tercero, los organizadores de la marcha vuelven a registrar a la gente, informa EFE.

En uno de los controles había un policía de paisano al que le han quitado la pistola que llevaba y han sido los propios manifestantes los que lo han retenido hasta que han llegado los militares. La gente coreaba “por las buenas, por las buenas”… para evitar que haya problemas.

Además, un helicóptero militar sobrevuela la zona y una veintena de carros blindados permanecen apostados alrededor de los accesos. La policía, apartada por Mubarak tras los sucesos del viernes, no está presente en la manifestación.

Una vez concentrados en Tahrir, la marcha se dirigirá hasta el palacio presidencial de Mubarak, que se encuentra fuertemente custodiado. Además de en El Cairo, las protestas también tendrán lugar como en los días precedentes, en la ciudad de Alejandría.

Mientras, una manifestación de unas 1.500 personas leales a Mubarak intentó concentrarse frente a la radiotelevisión egipcia, pero las riadas de detractores del presidente les impidieron avanzar hacia la plaza Tahrir, situada a apenas unos centenares de metros del edificio, señalaron fuentes de seguridad.

La represión puede haber provocado un número de muertos muy superior al centenar del que se habla en los últimos días. Según la agencia Reuters, la alta comisionada en Derechos Humanos de Naciones Unidas, Navi Pillay, dijo esta mañana que está manejando documentos aún sin confirmar que apuntan a que las víctimas pueden estar en torno a las 300 personas. 

'Las víctimas han ido aumentando cada día, con informaciones no confirmadas que sugieren que hasta 300 personas podrían haber muerto, que hay más de 3.000 heridos y cientos de detenidos', señaló Pillay, en un comunicado, recogido por EFE.

'La población está claramente rechazando un sistema que les ha privado de sus derechos fundamentales, y que ha cometido un abanico de graves abusos, entre ellos el empleo muy extendido de la tortura', afirmó la responsable de la ONU.