Público
Público

Rusia anuncia la suspensión de los ataques contra Alepo

El Kremlin asegura que Siria ha interrumpido sus operaciones militares en el este de la ciudad. Moscú y Washington acuerdan reanudar las consultas para la salida de todos los combatientes de la localidad, escenario de una grave crisis humanitaria.

Publicidad
Media: 5
Votos: 2
Comentarios:

Combatientes rebeldes en el este de Alepo. - REUTERS

MADRID.- El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha anunciado que Siria ha suspendido este jueves todas sus operaciones militares contra el este de Alepo, la zona de la ciudad siria controlada por los grupos rebeldes. "Se está realizando una nueva evacuación voluntaria de civiles, la más grande de todo este período", ha argumentado el jefe de la diplomacia rusa, según informa la agencia de noticias Sputnik.

Hace un mes que el Gobierno de Bachar al Asad lanzó su última ofensiva sobre la ciudad para hacerse con el control de toda la urbe. Desde entonces, unas 800 personas han muerto, de acuerdo con el 'alcalde' de la zona oriental, y más de 30.000 han huido, según datos de la ONU. Pese a la interrupción de los ataques aéreos, el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman, ha denunciado que todavía hay fuego de artillería de los efectivos gubernamentales en algunas áreas del este de la localidad.

La comunidad internacional trata de convencer a las partes para que declaren una nueva tregua humanitaria en Alepo que permita llevar ayuda a los civiles atrapados, pero los vetos de Rusia y China han frustrado esta misma semana una resolución en este sentido. Este jueves, Lavrov también ha revelado que ha acordado con el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, la reanudación de las consultas sobre la salida de todos los combatientes del este de Alepo.

La portavoz del Departamento de Estado de EEUU Elizabeth Trudeau ha confirmado que Kerry y Lavrov han hablado por teléfono para acordar "continuar los contactos para establecer un marco para un alto el fuego que permita el envío de ayuda humanitaria a Alepo". De acuerdo con el Kremlin, Estados Unidos se ha mostrado dispuesto a facilitar la salida de los combatientes de la zona rebelde de la ciudad, lo que habría favorecido a su vez la oferta rusa de evacuar a los civiles atrapados.

En rueda de prensa, Trudeau también ha confirmado que Kerry y Lavrov, junto a expertos diplomáticos y militares de ambos países, se reunirán este fin de semana en Ginebra para tratar asuntos "técnicos" relativos al alto el fuego en Alepo, escenario de una grave crisis humanitaria tras más de cinco años de guerra civil. El secretario de Estado de EEUU, que tras hablar con su homólogo ruso se ha mostrado "esperanzado", ha partido ya desde Hamburgo ─donde se celebra una cumbre ministerial de la OSCE─ hacia París para participar en la conferencia internacional del sábado, que reunirá a los países críticos con Al Asad.

El presidente sirio, por su parte, ha dado por hecho el triunfo de su Ejército en Alepo y ha asegurado que su conquista no supondrá el fin del conflicto en el país, en una entrevista publicada por el diario estatal Al Watan. "Para ser realistas, no significa el fin de la guerra en Siria, sino una estación grande hacia el final", ha considerado Al Asad, quien ha reconocido que nunca pensó en dejar ninguna zona sin "liberar".

Desde la ciudad Alepo, el coordinador de las facciones rebeldes, Abdelmoneim Zeinedín, ha descartado en declaraciones a la agencia Efe un hipotético repliegue de los insurgentes. "Esta es su ciudad (de los rebeldes) y quieren que salgan de ella las fuerzas ocupantes de Hizbulá y las milicias de Qasem Suleimani (líder de la Guardia Revolucionaria Iraní)", ha zanjado. 

Zeinedín también ha arremetido contra Rusia, que, en su opinión, no quiere una salida negociada al conflicto en Alepo. "Rusia está golpeando con fuerza junto a Irán a los civiles y revolucionarios, está presionando para una rendición, no quiere una solución política, sino militar", ha detallado. Además, ha criticado los "contactos, conversaciones, consultas" entre Moscú y Washington, que no han tenido un impacto en la situación sobre el terreno y no han beneficiado a los rebeldes.