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Rusia se consume

Los incendios provocados por la ola de calor que sufre el país han devorado ya más de 550.000 hectáreas de bosques y ob

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El presidente ruso, Dmitri Medvédev, declaró hoy el estado de emergencia en siete regiones del centro de la parte europea de Rusia debido a los graves incendios forestales, que en los últimos días se han cobrado ya la vida de al menos 40 personas.

El decreto afecta a las regiones de Moscú, Vladímir, Vorónezh, Riazán, Nizhni Nóvgorod y a las repúblicas de Mari-El y Mordovia, informó el Kremlin en un comunicado.

Además, se limita el acceso de los ciudadanos y se restringen las actividades económicas en las zonas más castigadas por los incendios forestales, que han arrasado ya más de medio millón de hectáreas en todo el país.

El fuego ha provocado la muerte de al menos 40 personas

Medvédev insta a las autoridades regionales a movilizar a la ciudadanía y a los miembros de organizaciones sociales para frenar el avance del fuego.

A su vez, ordena por decreto el empleo de efectivos de las Fuerzas Armadas para ayudar al personal del ministerio de Situaciones de Emergencia, principal encargado de la lucha contra los incendios.

Los incendios forestales que afectan a numerosas regiones de Rusia y que han causado la muerte de al menos 40 personas han devorado ya más de 550.000 hectáreas de bosques, arrasando varios pueblos enteros y causado 6.500 millones de rublos en pérdidas económicas (165 millones de euros). Se trata de la ola de calor más abrasadora que se recuerda en la parte europea de Rusia, donde no llueve desde hace varias semanas.

Sólo en el extremo oriente del país en las últimas veinticuatro horas la superficie devastada por los incendios aumentó en más de tres veces, de 31.000 a 99.200 hectáreas, señalaron a la agencia oficial rusa Itar-Tass fuentes del Departamento de Preservación de Bosques del distrito federal Extremo Oriente.

Además, el fuego se ha propagado a 298.300 hectáreas de pastizales y tundra.

La situación más difícil se vivía en la península de Kamchatka, a orillas de océano Pacífico, donde esta mañana ardían 76.300 hectáreas de bosques.

Según el parte del ministerio de Rusia para Situaciones de Emergencia, para la mañana de hoy en todo el país ardían 113.990 hectáreas de bosques, 7.000 hectáreas menos que el sábado, pero había aumentado el número de focos de fuego hasta 438.

'Como resultado de las condiciones meteorológicas adversas (temperaturas de hasta 40 grados centígrados y vientos de 70 kilómetros por hora) en el territorio de los distritos federales Centro y Volga se ha agravado considerablemente la situación', señala el comunicado de Emergencia.

Para esta mañana, según datos de esa cartera, en esos dos de los ocho distritos federales en que está dividido administrativamente el país, se registraban 405 focos de incendios naturales en una superficie de 74.000 hectáreas, que incluyen bosques, pastizales y cultivos.

El jefe de la Iglesia Ortodoxa Rusa, el patriarca Kiril visitó hoy la región de Nizhni Novgorod, una de las más golpeadas por los incendios, pidió orar para que termine la grave sequía que padece el país y que ha obligado a las autoridades a declarar el estado de emergencia en 27 de las 83 entidades federadas de Rusia.

'Hago un llamamiento a todos los fieles de la Iglesia Ortodoxa Rusa a unirse en una oración para pedir que la lluvia caiga sobre nuestra tierra, que muere a causa del calor', dijo el patriarca Kiril, citado por la agencia Interfax.

Diecisiete entidades federadas rusas están afectadas por los incendios forestales, que han obligado al ministerio de Emergencia a movilizar cerca de un cuarto de millón de hombres para combatir el fuego.

A las labores de extinción se sumó ayer el Ejército, después de que el viernes el presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, autorizara el uso de las Fuerzas Armadas para hacer frente al desastre natural.

La voracidad de los incendios es favorecida por la mayor ola de calor que azota a Rusia en toda la historia de las observaciones meteorológicas, que además ha provocado la pérdida del 20% de la superficie cultivable del país. Numerosos rusos han muerto ahogados en los últimos meses en lagos y pantanos tratando de sofocar las elevadas temperaturas.

El titular de Emergencia, Serguéi Shoigú, declaró la víspera que en la región de Nizni Nóvgorod, una de las más afectadas por los incendios, la velocidad de fuego era de cien metros por minuto.'En seis horas las llamas devastaron 86.000 hectáreas', dijo Shoigú, quien advirtió que esta situación podría repetirse en cualquier región.

Aunque los incendios forestales abarcan una superficie considerablemente menor que en 2009, cuando para estas fechas ésta era de cerca de 950.000 hectáreas, este año el fuego ha arrasado varias localidades y obligado a evacuar a varios miles de personas.

El primer ministro ruso, Vladímir Putin, hizo ayer un llamamiento a las autoridades federales y regionales a dejar de lado la búsqueda de culpables por fallos de prevención y a centrarse en la reconstrucción de las viviendas que fueron pasto de las llamas.

'No todo se hizo a tiempo ni en el volumen necesario, pero ahora no es momento de buscar responsables', dijo el jefe del Gobierno en una videoconferencia con autoridades y damnificados de las regiones afectadas por el fuego.

Putin indicó que en todo el país se han quemado 1.257 viviendas en las que habitaban 1.273 familias y recalcó que cada una de esas familias recibirá una casa o una compensación.