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Rusia denigra el informe de la Inteligencia de EEUU: "Son acusaciones propias de aficionados"

El portavoz del Kremlin asegura que están "bastante cansados" de las quejas sobre los supuestos ciberataques y denuncia que forman parte de una "caza de brujas".

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Varios manifestantes durante una concentración en Pennsylvania. - AFP

MADRID.- Rusia ha vuelto a desmentir este lunes cualquier implicación en supuestos ciberataques contra Estados Unidos. El Kremlin defiende que las últimas acusaciones sobre que el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó influir en las elecciones estadounidenses son más bien propias de un grupo de aficionados que de profesionales de servicios secretos. "Son acusaciones absolutamente infundadas y gratuitas", ha declarado el portavoz del Gobierno ruso, Dimitri Peskov.

Peskov ha asegurado que en Moscú están "bastante cansados" de estas acusaciones y ha denunciado que forman parte de una "caza de brujas en toda su magnitud". El portavoz del Kremlin ha recordado que en EEUU ya vivió "cazas de brujas" en otros períodos de su historia, pero después llegaron etapas en la que sus dirigentes eran más sensatos y partidarios del diálogo, en clara alusión al presidente electo, Donald Trump.

Peskov ha insistido en que el informe hecho público el pasado 6 de enero, en el que las agencias de inteligencia de EEUU aseguran que Putin ordenó interferir en las elecciones estadounidenses mediante ciberataques, no aporta ninguna evidencia. El informe subraya que el mandatario ruso decidió ordenar la injerencia en las elecciones presidenciales porque sentía una "clara" preferencia por Trump, quien resultó elegido frente a la demócrata Hillary Clinton. "Los objetivos de Rusia eran socavar la fe pública del proceso democrático de EEUU, denigrar a la secretaria (de Estado, Hillary) Clinton, dañar su posibilidad de ser elegida y su potencial presidencia", sostienen el FBI, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).

El portavoz del Gobierno ruso, por otro lado, ha declinado opinar sobre las reacciones de Trump ante la polémica, que el magnate también ha tachado de "caza de brujas" orquestada por sus adversarios políticos. El presidente estadounidense electo aseguró que no hay "evidencias" de que los ciberataques influyeran en el resultado de los comicios, aunque reconoció por vez primera que Rusia y China, así como otros países o grupos, están tratando "constantemente" de violar la seguridad de los sistemas cibernéticos de EEUU. Mientras, el jefe de gabinete de la futura Administración, Reince Priebus, aseguró al respecto que Trump no ha negado en ningún momento que organizaciones rusas estuvieran detrás de los ataques informáticos y no descartó que una vez asuma el cargo tome medidas contra Moscú.

Peskov también ha hablado de un posible encuentro entre Putin y Trump tras la investidura del magnate neoyorquino el próximo 20 de enero.  "Trump debe tomar posesión del cargo como presidente de Estados Unidos, solo después se elaborará un plan", ha señalado. "Está claro que se prevé realizar encuentros, que se planearán de forma meticulosa, esmerada, tomando en cuenta que se trata de contactos después de una fase muy intensa de empeoramiento de nuestras relaciones, lo que exige que cualquier contacto de alto nivel requiera una seria preparación previa", ha explicado.

A finales del pasado año Barack Obama decidió imponer a Rusia duras sanciones diplomáticas y económicas, entre las que destaca la expulsión de 35 diplomáticos rusos. Putin, que tachó esos pasos de "inamistosos", pero declinó responder con sanciones contra EEUU, ha negado en numerosas ocasiones que el Kremlin esté detrás de los ataques cibernéticos. "¿Acaso Estados Unidos es una república bananera? EEUU es una gran potencia. ¿Cómo puede Rusia influir en la elección del pueblo estadounidense?", se preguntó Putin en una ocasión.