Publicado: 13.03.2014 18:24 |Actualizado: 13.03.2014 18:24

Rusia inicia maniobras militares junto a la frontera con Ucrania

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Rusia ha iniciado este jueves maniobras militares junto a la frontera con Ucrania. "El principal objetivo es comprobar el estado de preparación de las unidades militares y la realización de misiones de combate de instrucción sobre terreno desconocido", señaló el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.

En las maniobras en el distrito sur participan 8.500 artilleros, tropas de infantería y destacamentos ferroviarios, que han trabajado en cooperación en ejercicios complejos, que en su mayoría se realizarán durante la noche. Al mismo tiempo, el ministerio informó del envío de seis cazas Su-27 y tres aviones de transporte militar a Bielorrusia, en respuesta a una petición de su aliado ante unas maniobras conjuntas de Polonia, miembro de la OTAN, y Estados Unidos en territorio polaco.

"Los comandantes de los destacamentos entrenan en la organización de diversos tipos de combate, (...), aprenden a pensar de forma no estereotipada, engañar al enemigo y lograr el factor sorpresa", detalló el Ministerio de Defensa. Además, varias unidades de infantería aerotransportada, las tropas de élite rusas mejor preparadas, han sido trasladadas a la región de Rostov, en la frontera con Ucrania, para participar en ejercicios de instrucción. También se estaban llevando a cabo maniobras en las regiones de Belgorod y Kursk.

Las Fuerzas Armadas rusas llevaron a cabo unas maniobras mucho más amplias en los distritos centro y oeste el mes pasado.  El ministro de Defensa ucraniano, Igor Teniuj, ha reconocido que más 220.000 soldados rusos están desplegados junto a la frontera con Ucrania. En las últimas dos semanas, hombres armados con vestimenta militar sin identificar se han hecho con el control casi total de Crimea, que se prepara a decidir en un referéndum convocado para el próximo domingo si se reunifica con Rusia, de la que formó parte hasta 1954, o permanece en Ucrania.

Ante la inminente celebración de la consulta y tras la petición realizada por las autoridades de la república autónoma para el envió de observadores, el Gobierno ruso se ha mostrado favorable a que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) envié una misión de supervisión a Crimea. El embajador suizo ante el organismo, Thomas Gräminger, señaló que también se está negociando con Ucrania el alcance geográfico de la misión y si afectará a todo el país.

Poco antes, el embajador de Estados Unidos ante la OSCE, Daniel Baer, había indicado desde Viena que Rusia era el único de los 57 Estados miembros de esta organización que seguía sin dar su visto bueno a una misión internacional, aunque señaló que tampoco habían manifestado un no rotundo. De hecho, Baer aseguró que hay "fuertes evidencias de la participación rusa en los puntos de control ilegal que bloquean el acceso a Crimea", y en los que se impidió la semana pasada el paso a observadores militares de la OSCE. "Claramente hemos visto informes sobre varios miles de soldados rusos en Crimea yendo más allá de las áreas donde tienen permitido ir", señaló el diplomático estadounidense. En ese sentido, indicó que hay una "puerta abierta" para rebajar la tensión y que consiste en que Rusia "envié las tropas de vuelta a sus bases y dejar entrar a los observadores internacionales y hacer el trabajo de evaluar la situación sobre el terreno".

Entre tanto, Moscú, que tiene a prácticamente todos los países occidentales en su contra, ha abierto una puerta a un eventual primer contacto con las autoridades instauradas recientemente en Kiev. La Cancillería rusa anunció su disposición de acudir este viernes a una reunión en Minsk de viceministros de Asuntos Exteriores de la postsoviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), de la que forma parte Ucrania. "Todo depende de la parte ucraniana, que en una nota del Ministerio de Exteriores aseguró que tal encuentro sería inaceptable", señala la Cancillería rusa en un comunicado. Hasta ahora, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, se había negado a reunirse con su colega de Ucrania, ya que Moscú no reconoce como legítimas a las autoridades surgidas en Kiev tras el derrocamiento de Víktor Yanukóvich.

Mientras, las autoridades de Crimea ponen tierra de por medio con Ucrania y dan por hecho que la península se integrará en Rusia antes de que finalice este mes de marzo. "El procedimiento es el siguiente: Crimea vota en el referéndum, luego votan la Duma (cámara de diputados) de Rusia, el Senado ruso lo ratifica y el presidente (ruso) lo promulga. En Crimea esperamos que estas tres acciones no lleven más de dos semanas", dijo el presidente del Parlamento crimeo, Vladímir Konstantínov.

Crimea ya controla los yacimientos de petróleo y gas en sus aguas territoriales de los mares Negro y Azov, al igual que la compañía ucraniana que extrae estos hidrocarburos, Chernomorneftegaz. "Las propiedades públicas que pertenecen a Ucrania como Estado pasarán a la propiedad de Crimea, mientras que las propiedades privadas seguirán siendo privadas", reiteró Konstantínov. Incluso la hora en Crimea podría ser la misma que en Moscú a partir de la semana que viene, una decisión que alejaría aún más la península de la órbita europea. "Si Crimea se pronuncia por el ingreso en Rusia, habrá que sincronizar la hora", indicó Konstantínov. Actualmente, la diferencia horaria entre Moscú y Crimea es de una hora en verano y dos en invierno, después de que Rusia renunciara hace unos años al cambio de hora estacional practicado en la mayor parte del mundo.