Publicado: 24.02.2014 16:50 |Actualizado: 24.02.2014 16:50

Rusia no reconoce al nuevo Gobierno ucraniano

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Rusia está viendo peligrar sus intereses con el nuevo Gobierno provisional de Ucrania, que se ha alzado con el poder después del derrocamiento de Víkctor Yanukóvich, y se ha apresurado a no reconocerle ninguna legitimidad. Asimismo, ha criticado a los países europeos y Estados Unidos que han salido en su apoyo y ya están preparando ayudas económicas para acercar al país a su zona de influencia. Así, el primer ministro, Dimitri Medvedev, ha cuestionado la legitimidad de las autoridades ucranianas nombradas en los dos últimos días por el Parlamento y ha calificado de "aberración" que otros países las hayan reconocido, según recoge la agencia de noticias Interfax. Además, ha justificado la llamada a consultas del embajador ruso en Kiev por la situación del país y por la existencia de una amenaza a los intereses rusos y a la vida de sus ciudadanos.

Mientras, en un comunicado colgado en su página web, el Ministerio de Exteriores ruso instó hoy a todas las partes implicadas en la crisis de Ucrania a volver al marco legal y frenar a los "extremistas" que aspiran a hacerse con el poder y acusó a los países occidentales de no preocuparse por Ucrania y de actuar en función de sus cálculos geopolíticos.

"Hay grandes dudas sobre la legitimidad de toda una serie de organismos de poder que están funcionando" en Ucrania, ha señalado Medvedev, según Interfax. "No comprendemos qué está pasando allí. Hay una amenaza real a nuestros intereses y a la vida de nuestros ciudadanos", ha añadido. Se ha referido además a las autodefensas formadas por la oposición, un cuerpo militarizado que controla Kiev de manera efectiva. "No hay nadie con quien tratar (en Ucrania). Ni los enmascarados ni los individuos armados son apropiados para dialogar", ha indicado Medvedev.

Medvedev: "No comprendemos qué está pasando allí. Hay una amenaza real a nuestros intereses" El primer ministro ruso también se ha referido a los contratos de gas natural que suministra actualmente Rusia a Ucrania y a su posible prórroga. "Estos acuerdos que son legalmente vinculantes deber ser cumplidos. No estamos trabajando con individuos ni personas concretas, sino que es una cuestión de relaciones interestatales", ha agregado Medvedev. "La decisión en el ámbito del gas que ha sido adoptada y tiene unos plazos concretos de aplicación. Lo que ocurrirá cuando éstos concluyan es una cuestión que habrá que abordar con los responsables de las empresas ucranianas y con el Gobierno ucraniano, cuando lo haya", ha señalado.

La Cancillería también señala que "da la impresión de que el acuerdo alcanzado el 21 de febrero (entre la oposición y el aún entonces presidente Víktor Yanukóvich) con la aprobación silenciosa de sus patrocinadores extranjeros era sólo una cortina de humo para continuar con el guión del traspaso de poder en Ucrania mediante hechos consumados". Todo ello, agrega el departamento encabezado por Serguéi Lavrov, "sin ninguna intención de buscar un consenso panucraniano en interés de la reconciliación nacional".

El Ministerio de Exteriores subraya que le preocupan "especialmente los intentos de que las estructuras internacionales, como la Secretaría General de la ONU, justifiquen esta línea de actuación". Además, señala que Moscú no ve una preocupación verdadera de algunos países occidentales por Ucrania, sino más bien intereses geopolíticos. "Es obligado señalar que en la posición de algunos de nuestros socios extranjeros se observa, no una preocupación por el destino de Ucrania, sino cálculos geopolíticos unilaterales", añade el comunicado.

Y subraya que no se ha escuchado a Occidente condenar "las acciones criminales de los extremistas, incluidas sus manifestaciones nazis y antisemitas". El Ministerio también expresó su preocupación por la "legitimidad" de las medidas adoptadas por la Rada (parlamento) ucraniano.

Los dirigentes de las regiones del sureste de Ucrania, el área de cultura rusa, denunciaron como ilegítimas las medidas adoptadas por el Parlamento ucraniano, que se han tomado "bajo la amenaza de la violencia". "Nosotros, autoridades locales de todos los niveles, el Consejo Supremo de la República Autónoma de Crimea, región de Sevastopol, hemos decidido asumir la responsabilidad del orden constitucional y de los derechos de los ciudadanos en su territorio", según la resolución adoptada en el encuentro de responsables públicos de los consejos locales del sureste de Ucrania.

Las regiones del sureste ucraniano tampoco reconocen la legitimidad del nuevo GobiernoDicha resolución entiende que los últimos actos legislativos, desde la modificación del código penal para garantizar la liberación de los detenidos por las protestas hasta la decisión de excarcelar a la ex primera ministra Yulia Timoschenko "no son legales ni legítimas", y han sido tomadas bajo condiciones "de terror, amenazas de violencia y muerte".

El alcalde de Jarkiv (también conocida como Kharkiv), Gennadi Kernes, ha declaró que el encuentro es "un intento de los funcionarios cualificados del este del país para estabilizar la situación". "Mis colegas y yo nos hemos visto amenazados personalmente, pero hoy venimos aquí a decir que no nos rendiremos, y que lucharemos hasta el final", aseguró en declaraciones recogidas por Russia Today.

El gobernador de la región, Mijail Dobkin, semostró más moderado tras limitarse a decir que "las decisiones adoptadas por el Parlamento en tales circunstancias siembra dudas sobre su (...) legitimidad y legalidad". Sin embargo, ha garantizado que no tiene ambiciones separatistas. "No estamos preparándonos para romper el país. Queremos conservarlo", ha asegurado. En cualquier caso, Dobkin ha reconocido que "los órganos del Estado central están paralizados". "Hasta que se restauren el orden constitucional y legalidad (...) hemos decidido asumir la responsabilidad de salvaguardar el orden constitucional, la legalidad, los derechos de los ciudadanos y su seguridad en nuestros territorios", ha añadido.