Publicado: 15.08.2014 10:08 |Actualizado: 15.08.2014 10:08

Rusia pide a Ucrania un alto el fuego para el paso de ayuda humanitaria

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Rusia ha pedido a las autoridades ucranianas y a los separatistas prorrusos que declaren un alto el fuego para garantizar la seguridad de un convoy ruso con ayuda humanitaria para la población en la zona de conflicto. "Es necesario para garantizar la seguridad de la acción humanitaria en marcha. La dificilísima situación en el sureste ucraniano exige un alto el fuego", afirmó la Cancillería rusa en un comunicado.

El convoy, compuesto por 262 camiones rusos cargados, según Moscú, con unas 2.000 toneladas de cereales, azúcar, alimentos para niños, medicinas, sacos de dormir y generadores eléctricos, se encuentra en la región rusa de Rostov a la espera de recibir autorización para cruzar la frontera y dirigirse a la ciudad de Lugansk, donde no hay luz ni agua desde hace dos semanas. "Instamos a ambas partes en conflicto a mostrar la debida voluntad política en este momento de gran responsabilidad para paliar la dificultosa situación en la que se encuentra la población de la zona afectada", añadió. A su vez, la Cancillería destacó que Moscú se encuentra "en la fase final" de los esfuerzos "para acordar los aspectos de la concesión de la ayuda humanitaria a la población del sureste de Ucrania".

La Guardia Fronteriza y el Servicio de Aduanas ucranianos ya han iniciado la revisión y certificación de la carga humanitaria rusatras el traslado de casi 60 funcionarios al paso fronterizo ruso "Donetsk", donde se encuentra desde ayer el convoy humanitario, según el mando militar ucraniano.

Lugansk, sin luz ni agua desde hace dos semanas, ha sido abandonada por por la mitad de sus 500.000 habitantes"La carga irá a Lugansk", aseguran, una ciudad al borde de la catástrofe humanitaria, sin luz ni agua desde hace dos semanas y abandonada por la mitad de su casi medio millón de habitantes.

La certificación es supervisada por representantes de la OSCE y del Comité Internacional de la Cruz Roja, que acompañarán el convoy una vez entre en territorio ucraniano y se encargarán de repartir la carga entre la población civil de Lugansk, aunque por el momento se desconoce cuál será el punto de entrada de la ayuda.

Mientras los camiones esperan luz verde por parte de Kiev, los ataques continúan en la región rebelde, donde al menos once civiles han muerto y otros ochos han resultado heridos bajo fuego de artillería en las últimas 24 horas en Donetsk, en el este de Ucrania, según informaron este viernes las autoridades municipales de esa ciudad.

Los combates continuaron durante la madrugada en los barrios Petrovski y Leninski, mientras que los vecinos del barrio Shiroki observaron explosiones luminosas en el cielo, que podrían ser bombas incendiarias.

Alrededor de un centenar de proyectiles fueron lanzados contra la localidad de Móspinskaya, próxima a Donetsk, donde un 40% por ciento de los edificios quedaron dañados y unas 20 viviendas unifamiliares fueron totalmente destruidas.

Una veintena de proyectiles impactaron ayer en el centro y en varios barrios periféricos de la ciudad, incluido el patio de un hospital y una zona residencial de viviendas unifamiliares, mientras dos centros comerciales han sufrido daños de diversa consideración.

 

Los posibles puntos de acceso del convoy ruso son el puesto de Izvarino o  el de Dolzhanski, ambos bajo control de los insurgentes prorrusos. Kiev ya adelantó, sin especificar, que el convoy cruzaría la frontera por el punto más cercano a Lugansk para agilizar la distribución de la ayuda a la población de esa ciudad.

Por su parte, el Gobierno de EEUU ha solicitado a Ucrania ejercer la contención para evitar víctimas civiles en su campaña contra los separatistas prorrusos en Donetsk y Lugansk, después de que las fuerzas gubernamentales ucranianas atacaran con artillería pesada el centro de la primera de esas ciudades. "Hemos subrayado la importancia de mostrar contención para minimizar las víctimas entre los civiles, la población local (a medida que) las fuerzas ucranianas buscan desalojar a los separatistas de Lugansk y Donetsk", dijo una portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, en conferencia de prensa. "Pedimos a los ucranianos dar todos los pasos posibles para esquivar a la población local mientras intentan liberar la ciudad de los separatistas", agregó.

EEUU: "El objetivo es acabar con el control de los separatistas" 

Las fuerzas gubernamentales ucranianas atacaron este jueves con artillería pesada el centro de la ciudad rebelde de Donetsk, lo que causó la muerte a un civil y heridas a otros tres, según informaron los insurgentes prorrusos a las agencias rusas.

Preguntada por si EEUU respalda el uso de artillería pesada que podría provocar víctimas civiles, Harf replicó que Washington ha "pedido" a Kiev "que no use armas que podrían aumentar" el riesgo de daños a la población. "Pero apoyamos a los ucranianos, que afrontan una lucha muy dura, y creemos que el objetivo final aquí tiene que ser que estas ciudades no estén bajo el control de los separatistas", añadió.

Respecto a la prevista llegada a Ucrania de un convoy ruso con ayuda humanitaria, Harf reiteró que Rusia "no tiene ningún derecho de enviar vehículos o personas o cargamento de ningún tipo a Ucrania sin el permiso del Gobierno" ucraniano. En cambio, pidió a los separatistas prorrusos de Lugansk que permitan el acceso de la población a las "800 toneladas de ayuda humanitaria" del Gobierno ucraniano desplazadas el pasado miércoles a la ciudad en 75 camiones.

En cuanto a la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a la región de Crimea, anexionada por Rusia sin el reconocimiento de EEUU ni la Unión Europea, Harf ironizó con que parece ser que el líder ruso "es el único turista que ha ido este verano" a la zona. "La industria turística (de Crimea) se ha desplomado por completo desde la invasión de Rusia. La gente no viaja allí. Su economía está sufriendo por ello, lo cual es una enorme carga para Rusia, que anexionó la región", sostuvo Harf.

En los últimos cuatro días, más de 80 civiles han muerto y más de 120 han resultado heridos durante los encarnizados combates en la región de Donetsk, con lo que ascenderían a 850 los muertos desde el estallido del conflicto.

Según fuentes oficiales, las fuerzas gubernamentales han estrechado en los últimos días el cerco en torno a Donetsk, aunque los rebeldes prorrusos aún controlan varios bastiones clave al este de esa ciudad, mientras que las fuerzas ucranianas sitian desde principios de julio la ciudad rebelde de Lugansk.