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Ryanair remata su viernes negro con una plaga de chinches

Pasajeros de un vuelo Londres-Roma, atendidos por picaduras. Otro vuelo debe aterrizar de emergencia en Bérgamo

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Viernes negro para Ryanair. Si el día comenzaba con el regreso inmediato al aeropuerto de Madrid de un avión debido a una despresurización de cabina, ha continuado con un nuevo aterrizaje de emergencia de otro en un aeropuerto de Bérgamo.  

El avión, que viajaba con 124 pasajeros a bordo, según los medios italianos, cubría el trayecto entre la localidad croata de Pola y el aeropuerto Rygge de la capital noruega, Oslo. Según los medios, el aparato solicitó el aterrizaje en el aeropuerto italiano El Caravaggio, en la localidad lombarda de Orio al Serio, por una supuesta avería en un motor.

Al parecer, la compañía irlandesa habría elegido este aeropuerto secundario porque se trata de una escala frecuente en sus vuelos que estaba dentro de la ruta Croacia-Noruega.

Esta mañana, el vuelo FR-2011 que realizaba la ruta entre Madrid y Gran Canaria y que transportaba a 160 pasajeros sufrió la despresurización de cabina y tuvo que regresar de forma inmediata al aeropuerto de Barajas. Tras aterrizar en suelo madrileño, los pasajeros fueron reubicados en otro vuelo para poder viajar al archipiélago canario.

Una de las pasajeras de dicho vuelo narra en primera persona para Público la experiencia. Laura Gutiérrez comenta que, sin previo aviso por parte de la tripulación, se dispararon las mascarillas de oxígeno cuando llevaban media hora de vuelo. Laura destaca que el olor a quemado comenzó a ser intenso y que tras colocarse todos los pasajeros las mascarillas, el avión comenzó a descender en picado. 

Sin recibir ninguna explicación, los pasajeros se temieron lo peor. Al aterrizar con normalidad en el aeropuerto de Barajas, decenas de ellos tuvieron que ser atendidos por los servicios médicos con hemorragias en la nariz y en los oídos, entre otros síntomas. 20 personas declinaron volver a coger el vuelo ofrecido por Ryanair por miedo y 40 han redactado reclamaciones. El Ministerio de Fomento ya ha anunciado que habrá sanciones si se constatan 'malas prácticas' de la compañía irlandesa.

Pero es que además los pasajeros de otro aparato de la compañía presidida por Michael O'Leary que aterrizó en el aeropuerto romano de Ciampino tuvieron que ser asistidos en las instalaciones de urgencias médicas por picaduras de chinches.

Ya durante el vuelo, que salió ayer de Londres con destino a Roma, numerosos viajeros -todo ellos italianos- comenzaron a sentir fuertes picores en las piernas y, una vez asistidos por los médicos del aeropuerto de la capital italiana, descubrieron que la molestia provenía de picaduras de chinches.

Es la primera vez, recuerdan los empleados de Ciampino, que tiene lugar un episodio semejante en el aeropuerto romano. El avión ha sido aparcado en una plaza aislada para poner en marcha el procedimiento contra infecciones previsto en el protocolo de seguridad aeroportuaria.

La mayoría de los pasajeros procedentes de Londres ha presentado una denuncia en la policía del aeropuerto, tras haber sido sometidos a un tratamiento de profilaxis. La policía investiga ahora si las chinches fueron portadas por un viajero o ya se encontraban en el avión de la compañía de bajo coste que partió de Londres. Por otro lado, un grupo de pasajeros que esperaban esa aeronave para dirigirse a Bari (sur de Italia) tuvieron que esperar la llegada de otro aparato de Ryanair.