Publicado: 02.12.2015 18:54 |Actualizado: 02.12.2015 18:54

El cerebro de los atentados de París recorrió media Europa para captar cómplices

Los investigadores sospechan, por sus movimientos bancarios y de los GPS, que alquiló al menos dos vehículos para ir a buscar a los otros miembros de los comandos a Alemania, Austria y Hungría.

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La alerta emitida por la Policía francesa sobre el terrorista Abdeslam Salah. REUTERS

La alerta emitida por la Policía francesa sobre el terrorista Abdeslam Salah. REUTERS

PARÍS.- Salah Abdeslam, sospechoso de formar parte de los comandos que provocaron los atentados del 13-N en París, recorrió miles de kilómetros por toda Europa en septiembre pasado para agrupar a los otros terroristas y el material utilizado, según los investigadores.

Según revela hoy la televisión TF1, los investigadores sospechan que Abdeslam alquiló al menos dos vehículos para ir a buscar a los otros miembros de los comandos a Alemania, Austria y Hungría.



Así se desprende del seguimiento de sus movimientos bancarios y de los GPS de los coches que alquiló el sospechoso, sobre quien hay una orden internacional de búsqueda tras los atentados.

Desde su distrito natal de Molenbeek, en Bruselas, Abdeslam, de 26 años, partió a principios de septiembre con dirección al este del continente y, una segunda vez, a finales de ese mismo mes.

Los investigadores consideran además que algunos de los terroristas ya identificados volvieron de Siria, donde se pierde su pista tras estar fichados por los servicios secretos.

Es el caso de Samy Amimour, Omar Ismail Mostefai, ambos identificados como dos de los tres suicidas del Bataclan, y de Bilal Hadfi, que se hizo explotar junto al Estadio de Francia.

También regresó de ese país Abdelhamid Abaaoud, considerado el cerebro de los ataques y que fue abatido por la policía francesa en un apartamento de Saint Denis cinco días después de los atentados, cuando según los investigadores programaba otro contra el distrito financiero de París.

Además, las huellas dactilares de los otros dos suicidas del Estadio de Francia, que todavía no identificados formalmente, han sido rastreadas en Serbia y en Grecia. La presencia de Abdeslam en París la noche de los atentados, en los que su hermano Brahim se hizo explotar, tampoco ofrece dudas porque su teléfono fue rastreado en la ciudad.

De hecho, el seguimiento de sus llamadas ha permitido determinar que estuvo en la ciudad de Montrouge, al sur de París, el mismo lugar donde en una papelera fue encontrado un cinturón de explosivos similar al de los del Bataclan.

TF1 indica que no se han podido extraer huellas dactilares ni restos de ADN en ese cinturón, puesto que el líquido que rociaron los artificieros en el mismo para evitar que explotara borró cualquier traza. Los investigadores tratan ahora de determinar en qué momento lo depositó.

Por otro lado, el semanario Le Point publica en su web que la pierna de uno de los suicidas ha sido hallada en el Bataclan tras haber sido olvidada por los investigadores. Fueron unos trabajadores del espectáculo quienes la descubrieron cuando pidieron recuperar parte del material que tenían en la sala y desplazaron un amplificador, días después de que, en teoría, la Policía técnica y científica acabara de analizar la escena del crimen.