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Sarkozy avisa a la UE de que seguirá expulsando gitanos

Los 27 eluden criticar a Francia y defienden a su presidente contra la comisaria que hizo el paralelismo con la II Guerra Mundial. Sólo Barroso se enfrenta verbalmente al líder francés

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Una liviana crítica no impedirá a Nicolas Sarkozy proseguir con las deportaciones de ciudadanos gitanos que, según él, lleva a cabo por el propio bien de la etnia. Un crecido presidente de Francia cargó hoy contra las 'excesivas', 'hirientes', 'humillantes', 'injuriosas' y 'asquerosas' declaraciones de la vicepresidenta de la Comisión y titular de Justicia, Viviane Reding , que aseguró que 'después de la Segunda Guerra Mundial', no creía que 'Europa tuviese que asistir de nuevo a deportaciones por motivos étnicos'.

Aunque Reding se había disculpado y su jefe, el presidente de la Comisión, se desmarcó del paralelismo, Sarkozy empleó buena parte de su comparecencia posterior a la cumbre de jefes de Gobierno de la UE a 'cumplir el deber de defender a Francia' ante tales provocaciones. 'Vamos a continuar desmantelando los campamentos ilegales sin ninguna distinción de origen o cultura', anunció Sarkozy, atribuyendo la circular de su Gobierno que ponía en la diana a los romaníes a 'un funcionario' que 'la firmó en agosto'.

Zapatero dice que es el mismo fenómeno que se produjo hace dos años en Italia

El resto de jefes de Gobierno de la Unión Europea apoyó a Sarkozy en cuanto a la ya célebre comparación, 'absolutamente fuera de lugar', en palabras de José Luis Rodríguez Zapatero . Sin embargo, los 27 eludieron poner por escrito una crítica de la estrategia contra la delincuencia del Gobierno francés, contra la que sí se han pronunciado la Eurocámara y el Comité Antidiscriminación de la ONU.

'Un Estado no puede juzgar a otro', justifican fuentes del Consejo, que recuerdan que 'otros países han practicado expulsiones y nadie quiso tirar la primera piedra'.

Bruselas puede activar en 15 días el procedimiento de expediente a París

Sólo José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión, salió en defensa de la institución que dirige y la apertura del procedimiento de infracción contra Francia que posiblemente Bruselas active en dos semanas. El expediente se basa en los indicios de que Francia no aplica las leyes antidiscriminación y en materia de libertad de movimiento, y que podría llegar hasta el Tribunal de Justicia de la UE.

Distintas fuentes describen el encontronazo entre Sarkozy y Barroso como 'tenso', 'agitado' e incluso como un 'intercambio muy violento', según el primer ministro búlgaro, Boyko Borissov. De él, el presidente del Consejo, Herman van Rompuy, sintetizó cinco ideas ante la prensa que recuerdan algunos principios básicos de la UE. 'Cada Estado tiene el derecho y la obligación de aplicar la ley en sus países', pero 'la Comisión tiene el derecho y el deber de hacer aplicar las directivas de libre circulación y no discriminación', resaltó el ex primer ministro belga. 'La relación entre los Estados miembros y la UE debe estar inspirada por el respeto', añadió Van Rompuy, quizás en referencia a Reding, para advertir a continuación a París de que 'la prohibición de toda forma de discriminación sobre la base de la nacionalidad o la etnia constituye un elemento fundador de la UE'.

Si las palabras de Van Rompuy estuvieran en una balanza, se habría inclinado 'hacia Sarkozy', reconocieron fuentes cercanas a la redacción del texto, impresión reforzada por el triunfalismo del presidente francés, convencido de que el desmantelamiento de campamentos y las deportaciones 'no es el derecho de la República Francesa, es su deber'.

Sarkozy anunció además el balance de sus operaciones: desde inicios de agosto, París ha puesto en marcha '199 operaciones' contra campamentos 'esencialmente de gitanos', en los que vivían 5.400 personas, 'la mayoría de origen rumano y una minoría de origen búlgaro'. Según él, todas las operaciones se han llevado a cabo bajo supervisión judicial, a pesar de las denuncias de colectivos de gitanos y ONG.

Por su parte, Zapatero dijo que Traian Basescu, el presidente de Rumanía, advirtió de que la aparición de campamentos de gitanos 'seguramente es el fenómeno que se vivió en Italia hace dos años' y que motivó un censo ordenado por Silvio Berlusconi que puso en pie de guerra a las asociaciones proderechos humanos.

Según Zapatero, las personas que habitaron los campamentos en Italia 'probablemente eran las mismas' que han desencadenado las operaciones de Sarkozy. 'Seguramente lo podemos vivir en otra ciudad europea el año que viene', advirtió y aseguró que Sarkozy cuenta con 'argumentos' para enfrentarse a un posible expediente de Bruselas ante los tribunales.