Publicado: 02.07.2014 20:43 |Actualizado: 02.07.2014 20:43

Sarkozy califica de "grotescos" los cargos de corrupción que se le imputan

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El expresidente francés Nicolas Sarkozy calificó este miércoles de "grotescos" los cargos de corrupción activa, tráfico de influencias y encubrimiento de la violación del secreto profesional que se le imputan. En una entrevista concedida a la cadena TF1 y a la emisora Europe 1, el que fuera jefe del Estado entre 2007 y 2012, cuestionó el trato judicial que se le ha dado y la imparcialidad del juez elegido, después de quedar sometido a una investigación formal debido a sospechas de que intentó utilizar su influencia para desbaratar una investigación de su campaña electoral.

Sarkozy, de 59 años, dijo estar "profundamente sorprendido" por su imputación por corrupción activa, tráfico de influencias y encubrimiento de la violación del secreto profesional, y aseguró que "nunca" ha cometido un acto contrario al Estado de Derecho. El exprsidente francés aseguró que "el sindicato de la magistratura tiene la obsesión de destruirme".

En opinión de Sarkozy, que ayer declaró ante la policía judicial y en calidad de detenido durante 15 horas, se le colocó bajo detención preventiva con la intención de humillarle, y se está dando una imagen de él que no se ajusta a la verdad. "Digo a quienes nos escuchan o nos ven que jamás he traicionado su confianza, que jamás he cometido un acto contrario a los principios republicanos o al Estado de Derecho", aseguró el exmandatario en ese avance.

El político conservador, primer exjefe del Estado francés obligado a prestar testimonio como detenido, subrayó que no pide "ningún privilegio" y que si ha cometido los hechos que se le achacan "asumirá todas las consecuencias", porque no es un hombre "que escape de mis responsabilidades". No obstante, consideró que "la situación es lo suficientemente grave" como para que se pronuncie y diga ante la ciudadanía que en Francia, "el país de los derechos humanos, el del Estado de Derecho", se está dando actualmente "una instrumentalización política de una parte de la Justicia".

La detención de Sarkozy es el más reciente golpe a las esperanzas de Sarkozy de regresar a la política después de su derrota electoral de 2012 frente al socialista François Hollande. Los jueces están investigando si Sarkozy usó su influencia para conseguir la filtración de detalles en la investigación sobre las irregularidades por su victoriosa campaña del 2007. El ex mandatario "ha pasado por otras pruebas de esta naturaleza y siempre ha sabido cómo luchar", dijo Paul-Albert Iweins, el defensor del propio abogado de Sarkozy, Thierry Herzog, que también está siendo investigado por tráfico de influencias junto con el juez involucrado en el caso.

Iweins dijo que la investigación era débil, ya que se basaba en escuchas telefónicas legalmente cuestionables sobre conversaciones entre Sarkozy y Herzog, así como entre Herzog y el presidente del Colegio de Abogados de Francia.

Los jueces de instrucción tienen un papel único y de gran alcance en el derecho francés, tanto en la recopilación de pruebas como en la determinación de si éstas son lo suficientemente sólidas como para un juicio. Después de la investigación, el juez puede desestimar el caso por falta de pruebas o presentar cargos contra los acusados, enviando el caso a juicio. El tráfico de influencias puede ser castigado con hasta cinco años de prisión y la corrupción en funcionarios públicos puede desencadenar una sentencia de hasta 10 años.

Esta es la segunda vez que el ex presidente, que perdió la inmunidad procesal un mes después de dejar el cargo en agosto de 2012, ha sido sometido a una investigación judicial. La primera fue en 2013, pero más tarde los magistrados desestimaron el caso en su contra.