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Scotland Yard se rebela ante las críticas de los 'tories' a la Policía

Los responsables de las Fuerzas de Seguridad británicas desmienten al primer ministro y a la ministra de Interior

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Las críticas vertidas por el Parlamento británico contra la 'tímida' respuesta de la Policía en el arranque de los disturbios de Londres no han caído nada bien en Scotland Yard. Si el presidente de la Asociación de Jefes de Policía, Hugh Orde, ya había asegurado que el orden en las calles es obra de los policías y no de los políticos, ayer el comisario jefe en funciones de Scotland Yard, Tim Godwin, señaló que 'siempre opinará gente que no estuvo', en referencia al primer ministro, David Cameron, y la ministra del Interior, Theresa May, que no llegaron a Londres hasta el lunes por la noche.

La polémica se extendió a la autoría del despliegue policial. Durante su intervención del jueves en el Parlamento, Cameron sugirió que el giro táctico había sido decisión del Gobierno, algo que el vicepresidente de la Federación de Policías, Simon Reed, calificó de 'golpe bajo'.

Fallece otra víctima de los disturbios, un hombre atacado al sofocar un incendio

Además, May se adjudicó la decisión de suspender las vacaciones de los agentes. Ayer, en cambio, el primer ministro matizó que 'la decisión fue de la Policía' y que el gabinete de crisis Cobra mostró 'su respaldo político'. Palabras que corroboró Godwin al aclarar que de ahora en adelante 'se mantendrá la diferencia crucial entre policías y políticos; nosotros seremos quienes tomemos las decisiones tácticas, teniendo después que rendir cuentas a ellos'.

Entretanto, el debate sobre los recortes presupuestarios volvió a avivarse ayer con declaraciones que tiran por tierra el discurso de Cameron en la Cámara de los Comunes cuando afirmó que 'los recortes para los próximos cuatro años no afectarán a la presencia de agentes en las calles'. No sólo Orde le contradijo al prever 'un menor número de agentes' sino que el vicepresidente de la Federación de Policía advirtió de que 'si esto hubiera sucedido dentro de un año, cuando posiblemente tengamos entre 10.000 y 12.000 policías menos, no habríamos podido movilizar a más agentes'.

Este fin de semana sólo los efectivos desplegados en Londres alcanzan los 16.000, cuando en circunstancias normales son 2.500. Pero las noches de viernes y sábados suelen ser conflictivas en las ciudades británicas a causa del consumo excesivo de alcohol y las autoridades temen que los altercados de borrachera reaviven los disturbios.

Campaña masiva de difusión de fotos de los saqueadores para identificarlos

Orde apeló a tener 'conversaciones honestas' con el Gobierno acerca de los recortes y se sumó así al alcalde de Londres, Boris Johnson, que encendió la mecha del debate.

Por otro lado, ayer falleció Richard Mannington, el hombre de 68 años herido en las revueltas del lunes en Ealing cuando trataba de sofocar un incendio. Su presunto asesino, un joven de 22 años, ya se encuentra a disposición judicial. Se trata de la sexta víctima mortal desde la muerte de Mike Duggan en Tottenham, por disparos de la Policía, el 4 de agosto, que generó la oleada de disturbios en barrios marginales. La comisión encargada de su investigación admitió que pudo haber inducido a error a los medios al indicar que Duggan disparó contra un policía, extremo desmentido posteriormente.

Las redadas continúan en Londres y Scotland Yard detuvo ayer a otros dos jóvenes de 16 y 17 años, relacionados con saqueos en el barrio de Chelsea el pasado lunes y un robo con arma blanca el jueves en Westminster. Durante los registros, la Policía encontró el machete del robo y un teléfono móvil con imágenes de los disturbios del lunes. Las detenciones rozan las 1.600, correspondiendo casi la mitad de ellas a menores. Scotland Yard continúa publicando en internet las fotos de sospechosos captadas por las videocámaras y la Policía de Manchester, incluso, planea proyectarlas en las pantallas gigantes de Piccadilly Gardens.